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lunes, 6 de agosto de 2012

ENFERMEDAD DE PICK

La enfermedad de Pick es una demencia localizada de tipo cortical, se considera una 

demencia primaria ya que se desconoce su origen. Consiste en una degeneración neuronal 

que afecta al lóbulo frontal y a los temporales de forma simétrica. En sus comienzos puede 

confundirse con la enfermedad de Alzheimer pero a medida que va evolucionando será la 

atrofia la que diferencie estas dos enfermedades ya que la enfermedad de Alzheimer consiste 

en una degeneración más generalizada.


SÍNTOMAS

La enfermedad de Pick es una demencia progresiva que se caracteriza por iniciarse con una 

serie de cambios precoces y continuos del comportamiento, así como de la personalidad. La 

evolución de la enfermedad pasa por un deterioro en las habilidades sociales, de la 

inteligencia, de la memoria al igual que del lenguaje. Aparece una desinhibición 

comportamental (apatía, euforia).



A partir de los dos primeros años de la aparición de la enfermedad es cuando más se 

agravan los problemas de memoria, de lenguaje como el deterioro del mismo, 

empobrecimiento, estereotipas verbales, aparece la apraxia y otros síntomas típicos de la 

demencia. Siempre se presentan con anterioridad las alteraciones de personalidad que las 

cognitivas. 



En referencia a los cambios de personalidad lo que se producen en relación al lóbulo frontal 

pueden originar una pseudopsicopatía y una pseudodepresión que lleva al enfermo a la 

pérdida del apetito, a una profunda tristeza y un llanto prolongado. En el espacio sexual ocurre 

lo mismo, igual que puede existir una desinhibición y aumento del apetito, se da el caso 

contrario, un desinterés total.



En temas de autocuidado personal hay un abandono de la higiene personal y del vestir. 


Los síntomas más comunes pueden variar según la persona, ya que algunos presentan una 

desinhibición social bastante pronunciada que le lleva al incumplimiento de normas sociales, 

abandono de toda responsabilidad, tendencia al chiste y a la risa fácil, las relaciones 

interpersonales se deterioran, mientras que otros siguen una línea más próxima a la inhibición, 

se retraen socialmente y se agrava el descenso de la calidad emocional, pudiéndose mostrar 

apáticos, abúlicos y con una falta notable de autocrítica.



Es posible la aparición de reflejos primitivos como el cabeceo, el agarramiento o el chupeteo. 

A medida que la demencia progresa puede aparecer apatía y una agitación intensa. Como en 

otras muchas demencias en la fase final el enfermo tiene que permanecer en la cama debido 

a su imposibilidad generalizada.



Las funciones que mejor se mantienen son la memoria autobiográfica, la orientación 

espaciotemporal, el aprendizaje, el cálculo, el reconocimiento y las praxias gestuales 

manipuláticas.


INICIO DE LA ENFERMEDAD

La manifestación de la enfermedad de Pick se produce entorno a los 40 ó 50 años, aunque se 

puede presentar en sujetos mayores. La duración es de entre 3 y 17 años, con un valor medio 

de unos 8 años.


CAUSAS

Hasta el momento no se conocen las causas de esta enfermedad.


TRATAMIENTO

Tratamiento específico para esta enfermedad, tampoco la hay, pero se manejan 

medicamentos que son utilizados para otras demencias y antedepresivos.


PRONÓSTICO

La evolución de esta enfermedad tiene 3 etapas:  en la primera se produce un deterioro 

progresivo del juicio y del pensamiento; en la segunda etapa aparecen síntomas focales como 

afasia (La afasia es un desorden del lenguaje producido por daños en un área específica del cerebro que controla la comprensión y expresión del lenguaje, y deja a una persona incapacitada para comunicarse efectivamente con los demás) y la apraxia (se define como apraxia a la dificultad para ejecutar movimientos intencionales en ausencia de factores motores o psiquicos que puedan interferir en su desarrollo. Se clasifican en: apraxia ideatoria: es la incapacidad de organizar la secuencia de los actos tendientes aun fin como vestirse. apraxia ideomotora: dificultad para ejecutar un gesto. apraxia constructiva: incapacidad para construir figuras con un orden espacial), y en la tercera se produce el deterioro general y la muerte.


COMPLICACIONES

  • Maltrato al enfermo por parte de quien lo cuida, debido al estrés
  • Infección
  • Pérdida de la capacidad para cuidarse o para realizar las actividades normales
  • Pérdida de la capacidad de interactuar con otras personas
  • Pérdida progresiva de la capacidad para desempeñarse
  • Efectos secundarios de los medicamentos utilizados para tratar el trastorno
  • Disminución del periodo de vida




domingo, 5 de agosto de 2012


COMO AMAR AL ADULTO MAYOR


DÉJALO  HABLAR
….. porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.

DÉJALO  VENCER
….. en las discusiones, porque tiene necesidad de sentirse seguro de sí mismo.

DÉJALO  IR  A  VISITAR
…. a sus  viejos  amigos  porque entre  ellos  se  siente  revivir.

DÉJALO  CONTAR
…. sus historias repetidas, porque se siente feliz cuando lo escuchamos.

DÉJALO  VIVIR
…. entre las cosas que ha amado, porque sufre al sentir que le arrancamos pedazos de su vida.

DÉJALO  GRITAR
…. cuando se ha equivocado porque los ancianos como los niños tienen derecho a la comprensión.

DÉJALO  TOMAR  UN  PUESTO
…en el automóvil de la familia cuando van de vacaciones, porque el próximo año tendrás remordimientos de conciencia si ya no existe más.

DÉJALO  ENVEJECER
… con el mismo paciente amor con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte de la naturaleza.

DÉJALO REZAR
… como él sabe; como él quiere, porque el adulto mayor descubre la sombra de DIOS en el camino que le falta recorrer.

DÉJALO  MORIR
… entre brazos llenos de piedad, porque el AMOR de los hermanos sobre la tierra, nos hace presentir mejor el torrente infinito de amor del PADRE en EL CIELO.

sábado, 4 de agosto de 2012

Cuando nos convertimos en padres de nuestros padres


Publicado el 07-17-2012



Servicios Diario Las Américas




Los progresos en la Medicina propician que vivamos más tiempo. Aunque todos queremos vivir más, a algunas personas se les hace imposible cuidarse a sí mismas. En tales casos, sus familiares deben tomar una decisión con respecto a cómo cuidar mejor a un anciano.

Según Aging in Place in America, estudio encargado por Clarity(R) y EAR Foundation, el 63 por ciento de los integrantes de la Generación de Posguerra (Baby Boomers) participan activamente en proporcionarles algún tipo de ayuda a sus padres ancianos. Independientemente de que esto se deba al aumento en los costos del cuidado de ancianos, o que sienten obligación de hijos, muchos hombres y mujeres maduros asumen la responsabilidad de cuidar a sus padres de avanzada edad y a sus niños pequeños.

A menudo, las emociones que pudiera provocar el cuidado de un padre anciano son diversas. Algunas personas se sienten felices de dar su aporte para facilitarle un poco más la vida a quien les dedicó gran parte de su energía para criarlos; mientras que otras pertenecientes a la “generación sándwich”, o sea, la que cuida ancianos e hijos pequeños a la vez, pudieran verlo como una carga o albergar sentimientos de culpa por no cuidarlos como quisieran.

Señales de que un anciano

necesita ayuda

A menudo, cuando un familiar de edad avanzada deja de manejar, es señal de que necesita ayuda en su vida cotidiana. También hay otras señales de necesidad de apoyo y cuidado, como el descuido y suciedad en la casa, los problemas en el mantenimiento de la higiene personal, o si el anciano o anciana se lesionan tratando de hacer alguna faena hogareña, o si parece desnutrido debido a la incapacidad de cocinarse sus comidas. La movilidad limitada o la pérdida de facultades mentales también pueden ser indicativos de que es hora de que ese ser querido reciba cuidados de otra persona.

Lo que se debe preguntar

Aunque asumir el cuidado de un padre de avanzada edad podría ser la mejor idea posible, particularmente en el caso de un anciano que teme perder su independencia, tal vez no le resultaría conveniente. Antes de determinar lo que se debe hacer para ayudar a un familiar, es mejor hacerle algunas preguntas lo más directamente posible.

• ¿Qué tipo de cuidados necesita mi familiar?

• ¿Con cuánta premura en el futuro va a cambiar este tipo de cuidados?

• ¿Puede otra persona encargarse de estos cuidados, como una enfermera a domicilio?

• ¿Se sentirá cómodo mi padre o madre con una persona ajena que se encargue de su atención cotidiana?

• ¿Cuáles son las limitaciones de mi padre o madre?

•¿Soy capaz de encargarme por mi cuenta?

• ¿Puedo pagar una instalación de cuidados adecuada?

• ¿Cuáles son mis opciones locales de instalaciones?

• ¿Afectará este tipo de atención mi propio bienestar personal?

• ¿Puedo asumir emocional y físicamente esta responsabilidad?

Toda persona que enfrente la posibilidad de cuidar a un padre o madre de avanzada edad debe saber que hay ayuda disponible, así como diferentes personas que pueden ayudarle a tomar una decisión. Las primeras personas a recurrir son hermanos, tíos, tías y primos, quienes pueden ayudar a evaluar la situación para que la familia llegue a un consenso.

También se puede contar con la ayuda de trabajadores sociales, así como asesores financieros que pueden analizar los aspectos positivos y negativos de diferentes variantes de cuidados y determinar la opción más asequible. 

Todo esto puede ser de gran utilidad para determinar el curso de acción que se va a tomar.

La carga que implica asumir el cuidado de un padre o madre de avanzada edad puede implicar un costo físico y mental. Pero saber que existe un círculo de ayuda disponible puede aliviar a la persona y facilitarles a los cuidadores la toma de decisiones racionales para la mejor conveniencia de todos.

El cuidado de un ser querido que ya no puede cuidarse a sí mismo es algo que muchos integrantes de la Generación de Posguerra o Baby Boomers enfrentan día a día. Aunque puede ser un tema delicado, vale la pena explorar lo que se puede hacer antes de que el problema se agudice y se haga más urgente.

REFLEXIÓN
LA MEDIA COBIJA

Quiero compartir con ustedes esta hermosa reflexión


Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa, durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los d
emás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedirle un favor a su hijo. Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia.- ¡Hola papá! ¡Qué milagro que vienes por aquí!- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy cansado y viejo.- Pues a nosotros, nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que esta es tu casa.- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡me siento tan solo!- ¿Quedarte a vivir aquí?, sí... claro... pero no sé si estarías a gusto. Tú sabes, la casa es chica, mi esposa es muy especial...y luego los niños. - Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.- No padre no es eso, sólo que... no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían... o sólo que no te moleste dormir en el patio...- ¿Dormir en el patio? Está bien. El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años:- Dime papá.- Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se cubra en la noche.- Sí, con gusto papá... ¿y dónde va a dormir?- En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa. Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos partes. En ese momento llegó su padre:- ¿Qué haces Luis? ¿Por qué cortas la manta de tu abuelo?- Sabes papá, estaba pensando...- ¿Pensando qué?- En guardar la mitad de la cobija para cuando tú seas viejo y vayas a vivir a mi casa.

viernes, 3 de agosto de 2012

LOS 7 GRANDES SÍNDROMES GERIÁTRICOS


En el cuidado del adulto anciano los síndromes geriátricos son un reto para las enfermeras en cualquiera de los entornos en que se encuentre la persona mayor.
Organizar los problemas de salud de las personas mayores teniendo en cuenta las intervenciones de los distintos miembros del equipo multidisciplinar supone un esfuerzo para estructurar los conocimientos que se ve recompensado cuando se evidencian resultados en la práctica que muestran su efectividad.
QUÉ SON LOS SÍNDROMES GERIÁTRICOS
Son alteraciones de salud comunes y prevalentes
• Interfieren con ADV
• Pueden agravar condiciones de salud existentes
• Requieren intervención de enfermería para:
– Mantener nivel de funcionamiento
– Evitar complicaciones de enfermedad aguda y crónicas
En la geriatría encontramos muchos síndromes, pero nos vamos a enfocar en los 7 grandes síndromes geriátricos.
1.             FRAGILIDAD
El  envejecimiento  humano  es  un  proceso  que se caracteriza por la  pérdida progresiva de las capacidades físicas y cognoscitivas, y el mantener la independencia funcional  hasta el final  de la  vida ha sido  la meta más  ambiciosa de  la geriatría. La  fragilidad  es un  concepto relativamente nuevo, el  cual describe a  un síndrome, producto  de  la disminución  en  la reserva  homeostática y de  la  resistencia  el  individuo  frente  al  estrés  (como  una  enfermedad  aguda,  una  cirugía  o  la administración  de  quimioterapia).  
La fragilidad y el síndrome de la decaída o declive, es un conjunto de síntomas y signos clínicos que se caracterizan por la disminución de la capacidad de reserva de órganos y sistemas, que ocasiona en el individuo grandes pérdidas funcionales ante pequeños cambios. 

La  fragilidad  es  un  síndrome  que  podría  identificarse  y tratarse  antes  de  la  aparición  de sus  complicaciones  como  la  discapacidad  o  la  dependencia  funcional.  La  sarcopenia  es  un elemento fundamental  de  este modelo  y su  presencia resulta de  la supresión de ciertos estímulos anabólicos  y  la  resistencia  a  otros.  El  papel  preciso  del  sistema  nervioso  central,  la  GH  y  las hormonas  sexuales  está  bajo  discusión;  sin  embargo,  las  modificaciones  en  la  dieta  y  la promoción  de  la  actividad  física  parecen  ser  las  vías  de  intervención  en  la  prevención  de  la fragilidad.  Es  plausible  que  diversas  vías  catabólicas,  especialmente  la  de  las  citocinas,  estén estrechamente  implicadas  en  la  aparición  del  síndrome  la fragilidad. 
Si  ciertos mecanismos son más  importantes  que  otros,  está  aún  por determinarse.  Debido  a  que  la  sarcopenia per  se  tiene elementos  claramente  modificables,  un  avance son  las  estrategias  dirigidas  a mantener  la  masa muscular, como son los programas de ejercicio de resistencia, lo  cual mantiene la masa muscular y limita la sarcopenia. Futuros estudios se necesitan para conocer la interacción entre los distintos sistemas  biológicos  así  como  la  participación  de  elementos  psicoafectivos  y  sociales  que permitan esclarecer la etiología de la fragilidad para así desarrollar medidas de prevención.
Sarcopenia: pérdida degenerativa de la masa muscular o fuerza al envejecer o llevar una vida sedentaria.
2.             INCONTINENCIA URINARIA Y FECAL
La incontinencia urinaria se considera uno de los principales síndromes geriátricos, y se define como la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrable.  La incontinencia urinaria es una enfermedad común con un impacto significativo en la salud y bienestar del anciano frágil y de sus cuidadores.
Cualquier pérdida involuntaria de orina ocurrida en al menos seis ocasiones durante el año o cualquier historia evidente de goteo inducido por estrés o urgencia, es considerada incontinencia urinaria.   Así, la incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrada que, además de un problema fisiológico, es considerada un problema social e higiénico.
La incontinencia urinaria leve típicamente se define como la fuga de escasas gotas de orina algunos días al mes; la incontinencia urinaria moderada, la fuga diaria de gotas de orina, y la incontinencia urinaria severa, la pérdida de mayores cantidades de orina al menos una vez por semana.
La prevención se basa en reducir el impacto de las enfermedades crónicas en el riesgo relacionado a la incontinencia urinaria y en prevenir el desarrollo de la incontinencia urinaria en sí. La selección de medicamentos en prevención e incontinencia urinaria es básica ya quellos ancianos confinados a un asilo toman en promedio 5.3 medicamentos al día. Múltiples medicamentos afectan al sistema urinario y deberán usarse cautelosamente.
La incontinencia urinaria es una patología a la cual todo médico que atiende a pacientes adultos se enfrentará frecuentemente.  Es indispensable el conocimiento de todo lo que implica el paciente incontinente, incluyendo las opciones terapéuticas que se le podrán ofrecer a éste. Es importante saber el momento indicado de derivarlo a un médico urólogo para asegurar su manejo adecuado y oportuno. La farmacología, endoscopia, neurofisiología y cirugía avanzan rápidamente con nuevas opciones que beneficiarán a nuestros pacientes si éstos han sido bien estudiados y catalogados.  Como médicos, debemos incluir a trabajadores sociales y familiares para que colaboren en el manejo y hagan sentir cómodo al paciente, quien así podrá mejorar la aceptación de su padecimiento y la relación con su médico.
INCONTINENCIA FECAL Y ESTREÑIMIENTO
La incontinencia fecal (IF) es un trastorno que afecta notablemente la calidad de vida.  La entidad, que es motivo de vergüenza, con frecuencia conduce a depresión y aislamiento social.  Debido a que con frecuencia quienes la sufren son renuentes a informar el problema y porque muchos médicos desconocen la existencia de tratamientos eficaces, muchas personas sufren innecesariamente IF.  Los ancianos suelen creer que la incontinencia es una función del proceso de envejecimiento y que, por lo tanto, es una patología que deben tolerar. Por ello, es importante que los profesionales de la salud traten el tema de la IF y alienten a sus pacientes a buscar la terapia apropiada.  La incontinencia fecal es la pérdida del control de las evacuaciones, que da como resultado el paso involuntario de las heces.
El estreñimiento es uno de los grandes síndromes geriátricos por su prevalencia, sus graves complicaciones y su importante incidencia en la calidad de vida del anciano. 
3.             SÍNDROME DE COMORBILIDAD O TOURETTE 

Situación de padecer de dos o más enfermedades al mismo tiempo.

El síndrome de Tourette, un trastorno neurológico conocido por llamativos síntomas como los tics o gritar palabras inapropiadas socialmente de forma involuntaria, cuenta con nuevas opciones farmacólogicas útiles para tratar algunos de estos síntomas.
Este trastorno neurológico se caracteriza por síntomas que los pacientes presentan de forma involuntaria y que son inaceptables socialmente, como emitir sonidos, palabras o frases raras o inapropiadas, hasta el punto de que pueden llegar a gritar obscenidades o groserías involuntariamente (coprolalia), repetir las palabras de los demás (ecolalia), hacer muecas, tener tics, gruñir u olfatear. Este síndrome no sólo se ve da en el anciano, sino también en los niños.  Por ello, pueden sufrir de acoso en la escuela, tienen dificultades para integrarse en el mundo laboral y son expulsados de reuniones por su incapacidad de controlarse.
4.            SÍNDROME DE CAÍDAS
 Es una patología frecuente en los mayores de 60 años que incrementa la morbilidad, reduce la funcionalidad, y condiciona la institucionalización precoz.   Las caídas, son por su incidencia y gravedad, un problema de salud pública importante, porque afectan la calidad de vida de las personas, además de  provocar un aumento en la dependencia y necesidad de ayuda.
Se ratifica a la obesidad como un factor de riesgo importante para la aparición del síndrome.  La calidad de vida relacionada con la salud en los adultos mayores se ve seriamente afectada después de uno o más episodios de caídas, al verse comprometidas esferas como la funcionalidad física y mental del paciente.
El tratamiento en esencia se basa en la detección de las causas subyacentes reversibles, y en la puesta en práctica de medidas preventivas después de suceder un evento, para disminuir la repetición de incidentes y el temor de una nueva caída. Las consecuencias incluyen temor a caer, aislamiento social, depresión y dependencia en las actividades de la vida diaria, y como producto de lo anterior, una peor calidad de vida relacionada con la salud.  Ésta última, se refiere al hecho por el cual, la disfunción física, el dolor y el bienestar psicológico, así como otros aspectos de la vida diaria de los pacientes, y su calidad de vida global, son analizadas por el propio usuario de los servicios de salud.
5.            SÍNDROME DE ESCARAS
La escara en sí es un tejido cutáneo desvitalizado cuyo componente principal es la piel y a veces el tejido subyacente, que se tornan duros, secos y de un color blanco perlado, grisáceo o negruzco.
Las úlceras por presión o por decúbito que, se les denomina erróneamente escaras, por tener en algún momento de su evolución un tejido con las características anteriormente señaladas.
Por definición, estas son lesiones ulcerosas de profundidad variable, localizadas en diversas áreas del cuerpo, sometidas a presión continua y poca o ninguna movilidad por un tiempo prolongado.
Su aspecto clínico depende del estado evolutivo en que se encuentren, variando desde el simple enrojecimiento de la piel y ampolla, hasta la escara, que se desprende y deja un tejido propiamente ulceroso.
Los factores más importantes, que son pacientes confinados por diversas causas a la cama o silla de ruedas, en especial los pacientes que sufren de inmovilidad secundario a un accidente vascular encefálico.
Otros son: la mala nutrición, incontinencia fecal y urinaria, fracturas.  A nivel de la comunidad: destacan el tabaquismo, piel seca y descamativa, inactividad y la edad avanzada por sí sola; es porque el fenómeno del envejecimiento trae consigo una serie de cambios que facilitan la formación de úlceras:
§     Regeneración epidérmica más lenta.
§     Disminución de la cohesión de las células epiteliales.
§     Menor densidad de vasos sanguíneos dérmicos.
§     Menor percepción del dolor.
§     Adelgazamiento de la dermis.
§     Trastornos a nivel de la formación y regeneración del colágeno y tejido elástico.
§     Menor reserva de ácido ascórbico que determina una mayor fragilidad capilar.
6.             SÍNDROME DEMENCIALES O COGNITIVOS
La demencia es una de las enfermedades más temidas y caras de la sociedad. Ocurre con más frecuencia sobre los 75 años, siendo un diagnóstico difícil, sobretodo al inicio.
Se define como un síndrome caracterizado por un deterioro progresivo de las habilidades intelectuales respecto a un nivel previo, en forma progresiva y variable. Debe existir pérdida de memoria más una de las siguientes habilidades: lenguaje, juicio y/o ánimo; cumpliendo un período mínimo de 6 meses, sin presentar alteraciones de la consciencia; conllevando disfunción en la vida diaria y pérdida en la calidad de vida.
INMOVILIDAD
La inmovilidad es un síndrome que afecta significativamente la calidad de vida de los adultos mayores y tiene múltiples causas, según cuál de éstas sea tendrá una presentación característica.  Un ACV provoca una postración aguda, otras patologías como osteoartrosis, insuficiencia cardiaca, EPOC, lo hacen de manera gradual, y otras son recurrentes, como en el caso de enfermedades autoinmunes, caidas, etc. 

Causas: las principales causas son la debilidad, dolor, la rigidez, alteraciones del equilibrio y problemas psicológicos.
La debilidad puede deberse al desuso de la musculatura, la malnutrición, anemia, alteraciones de alectrolitos, miopatias y alteraciones neurológicas. Las causas de rigidez, está en primer lugar la osteoartritis, luego están el parkinson, gota (enfermedad metabólica que produce aumento del ácido úrico circulante, se deposita en las articulaciones a través de cristales de urato monosodico produciendo inflamación, sus niveles: Mujeres 6mg/dl Hombres 7mg/dl), pseudogota (es un tipo de artritis enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado. Esta afección provoca hinchazón dolorosa en una o más de las articulaciones. Puede provocar daño en las articulaciones si no se trata).
El dolor también provoca inmovilidad de que puede ser dolor de las articulaciones, hueso, músculo, bursas, etc.  Otra causa importante son las alteraciones en los pies, es muy común el calzado inadecuado.  El desequilibrio y miedo a las caídas también son causa importante.  El desequilibrio puede estar dado por ansiedad, fármacos, hipotensión, debilidad general, causas neurológicas.
7.             SÍNDROME DE DEPRESIÓN
Depresión - desorden psiquiátrico: un desorden psiquiátrico que muestra síntomas tales como sensaciones persistentes de desesperación, del abandono, concentración pobre, carencia de la energía, de la inhabilidad de dormir, y, a veces, de tendencias suicidas.
La depresión es un trastorno de primer orden en cuanto a frecuencia y trascendencia dentro de las enfermedades que aquejan preferentemente a los ancianos.  La existencia de tratamientos eficaces que pueden mejorar la calidad de vida de quienes padecen este trastorno, obliga a prestar especial atención a este problema. Deberemos mantener un permanente estado de alarma que permita su detección, para posteriormente abordarla con los tratamientos de los que disponemos.
¿Qué entendemos cuando hablamos de depresión?
El concepto de depresión no es extraño por su difusión fuera de la practica médica. Sin embargo es necesario puntualizar que los síntomas depresivos pueden formar una variada constelación de manifestaciones que incluyen síntomas psíquicos y corporales.
Entre los primeros se encuentran síntomas afectivos consistentes en una alteración del humor entendido como alteración del estado de ánimo. Es el ánimo depresivo o tristeza vital. Otros síntomas de esta esfera afectan a la pérdida de interés por las cosas así como a la capacidad para disfrutar.
Constituyen el núcleo central de la depresión y se acompañan de una disminución de la vitalidad con alteración de la actividad laboral y social del individuo. En esta esfera pueden existir otros síntomas como ideas de culpa, autorreproches, pesimismo, desesperanza, dificultad para concentrarse, ideas de suicidio...
Sin embargo en la depresión existen síntomas corporales o somáticos siendo los más frecuentes las alteraciones del sueño con insomnio y menos veces hipersomnia; pérdida de peso con falta de apetito; cansancio o falta de energía.  Pueden existir otras muchas quejas somáticas: gastrointestinales, vértigo, dolor, cefalea, etc. que en ocasiones son predominantes en la depresión del anciano.
¿Qué predispone al anciano a estar deprimido?
Ésta mayor mortalidad se ha atribuido a varios factores:
  • Menor soporte social del anciano deprimido.
  • Peor estado nutricional por pérdida del apetito.
  • Posibles efectos de la depresión sobre el sistema inmunitario
  • Pérdida de motivación para el autocuidado.
¿Qué peculiaridades tiene la depresión en el anciano?
La depresión senil tiene una serie de rasgos diferenciadores.  Algunos de ellos ya los hemos introducido previamente:
  • Menor presencia de síntomas psíquicos como la tristeza y mayor presencia de síntomas corporales.
  • La tristeza y el bajo estado de ánimo pueden manifestarse en el anciano como apatía y retracción y pueden ser predominantes quejas somáticas diversas que obligan a realizar pruebas en busca de otras enfermedades que por otra parte son muy frecuentes en estas edades. A veces estos síntomas corporales constituyen verdaderos cuadros hipocondríacos con temores y preocupaciones excesivas.  
  • Algunos síntomas propios de la depresión pueden ser muy llamativos en el anciano como la pérdida de peso por falta de apetito, el insomnio o la aparición de ideas delirantes y en los cuadros graves verdaderos cuadros psicóticos.  
  • Los ancianos con mucha frecuencia padecen enfermedades en las que la depresión puede ser un síntoma más de dicha enfermedad.  En este caso la depresión en sí no es la enfermedad principal sino un síntoma acompañante.  Son las llamadas depresiones somatógenas que complican procesos como la enfermedad de Parkinson, el ictus o Accidente Cerebrovascular, enfermedades del Tiroides como el Hipertiroidismo o el Hipotiroidismo, trastornos del metabolismo o algunos tipos de cáncer.  
  • Por el mismo motivo los ancianos consumen en ocasiones fármacos para tratar sus enfermedades pero que pueden inducir la aparición de depresión días o semanas después de su uso. Entre estos están medicamentos como corticoides, antiparkinsonianos, algunos antihipertensivos, etc.  
  • En la depresión grave del anciano es más frecuente el suicidio que en los jóvenes.  
  • En ocasiones la depresión se presenta como deterioro cognitivo, es decir como un menor rendimiento intelectual con quejas de pérdida de memoria que obliga a los clínicos a diferenciar estas depresiones de una verdadera demencia.
 ¿Qué son los trastornos adaptativos?
Dentro de las depresiones este tipo de trastornos es extremadamente frecuente en los ancianos.  Se definen por la presencia de un factor estresante claramente identificable en los meses previos a la expresión del malestar depresivo. Suponen una falta de adaptación psíquica a dicho estresante que viene a romper el equilibrio anterior. Los trastornos adaptativos pueden acompañarse de síntomas depresivos y/o ansiedad.  En los ancianos son frecuentes como factores desencadenantes de trastornos adaptativos las enfermedades que en ocasiones como el ictus dejan secuelas con pérdida de autonomía o dependencia.
Ictus.  También denominado “ataque cerebral”. “apoplejía” o “accidente cerebrovascular”, es una interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. Puede ocurrir porque un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre (ictus isquémico) o porque un vaso sanguíneo se rompe, produciendo filtración de sangre dentro del cerebro (ictus hemorrágico). Al no recibir la sangre y el oxígeno necesarios, las células cerebrales pueden morir, causando daño permanente al cerebro.  OJO  ES UNA URGENCIA MÉDICA!

jueves, 2 de agosto de 2012

REHABILITACIÓN DEL ANCIANO CON FRACTURAS

El incremento de la longevidad humana está produciendo un creciente índice de ancianos fracturados.

El traumatismo óseo conlleva un deterioro general de las capacidades físicas y funcionales del anciano.

Los ancianos con buena relación familiar y social se rehabilitan más rápida y eficientemente de su fractura.  La rehabilitación deberá instaurarse de forma precoz.

Los ancianos institucionalizados que sufren una fractura muestran una mortalidad mucho más elevada que los que permanecen en su domicilio.

Una de cada tres personas ingresadas en los hospitales por sufrir fracturas es un anciano.

Los objetivos rehabilitadores del anciano fracturado son, esencialmente, mantener la libertad articular, prevenir la debilidad y la atrofia musculares, restaurar la función y evitar complicaciones.

En los fracturados de cadera, el objetivo principal es el logro de la marcha, lo cual depende esencialmente del tratamiento ortopédico.

La prevalencia de los aplastamientos vertebrales está relacionada con la edad y la densidad ósea, y su principal mecanismo de producción es la caída sobre las nalgas.

La rehabilitación del fracturado óseo anciano se adoptará personalmente en cada caso según las características biológicas, psicofísicas y sociales del paciente, tratando de conseguir la máxima independencia posible y el más pronto retorno a una vida eficiente.

Una de las mayores preocupaciones actuales, desde el punto de vista rehabilitativo, lo constituye el creciente índice de ancianos fracturados, lo cual es un nuevo problema sanitario y económico que se añade a los cada vez más frecuentes procesos clínicos existentes en la población anciana, especialmente trastornos e insuficiencias motivadas por la involución o enfermedades casi específicas de la vejez.

La rehabilitación, en definitiva, pretende el restablecimiento máximo de las funciones menoscabadas.  Si bien esta finalidad es clave en todas las edades, en el  caso de los ancianos el logro de la más elevada independencia y óptima adaptación a las actividades cotidianas constituyen nuestro reto más relevante.

El traumatismo óseo no constituye, tan sólo, una alteración física que afecta a parte del aparato locomotor, sino que penetra mucho más profundamente en las capacidades físicas y personales del traumatizado.

El estudio de Borkan y cols (1991) sobre un amplio grupo de ancianos con fractura de cadera puso de manifiesto los siguientes hechos:

1.      Los ancianos que mantienen de forma habitual buenas relaciones con el mundo exterior (familiar y social) y consideran su fractura como un “suceso” se rehabilitan más rápida y eficazmente.

2.      Por el contrario, los que valoran su fractura como una enfermedad invalidante reaccionan con una marcada pérdida de fuerza, autonomía y relación con el mundo, quedan seriamente marcados psicológicamente y sus índices de rehabilitación son muy bajos.

INCIDENCIA

1.  Fracturas petrocantéreas de fémur
2.  Fracturas de cuello femoral
3.  Fracturas vertebrales
4.  Fracturas de pelvis
5.  Fracturas de pilón tibial y maléolos
6.  Fracturas proximales de húmero
7.  Fracturas distales de antebrazo


INTERVENCIÓN REHABILITADORA

La rehabilitación de las fracturas en ancianos constituye un programa multidisciplinario que disminuye la estancia hospitalaria, mejora el nivel biológico y funcional del individuo, y supone una valiosa ayuda social para aquellos ancianos que padecen otros problemas médicos o poseen escasos medios económicos.  Es un proceso que consume tiempo, trabajo y costos, pero mejora sustancialmente la independencia y la calidad de vida del anciano y evita su institucionalización.

Los objetivos fundamentales de la intervención rehabilitadora, preventiva y terapéutica, consisten en los siguientes puntos:

1.  Causas facilitadoras y su prevención
2.  Evitar o disminuir el dolor
3.  Tratamiento ortopédico
4.  Restablecer la máxima función posible.

Para planificar correctamente un tratamiento rehabilitador se requiere: conocer los principios básicos de la ortopedia, determinar la mecánica de la fractura, valorar las estructuras lesionadas, así como la reducción y la estabilidad de la fractura.  Igualmente se necesitan suficientes conocimientos de interpretación radiológica.


Rehabilitación del paciente con fractura de cadera.  Los ejercicios de recuperación son elementales: potenciación activa y resistencia de la musculatura glútea.  La hidroterapia en piscina que facilita el movimiento por las propiedades mecánicas del agua (flotación y empuje) y los baños de contraste (calor-frío) estimulan la actividad circulatoria y muscular.



Rehabilitación del paciente con fractura de extremidad superior de húmero.  Los ejercicios activos de dedos, muñeca y codo se iniciarán desde el momento de la inmovilización y se mantendrán las AVD a expensas de la extremidad no afectada.  En este tipo de fracturas suele presentarse gran rigidez y dolor si la inmovilización ha sido corta.  Finalizada la fase de inmovilización, se iniciarán movilizaciones pasivas, asistidas y resistidas progresivas.

Rehabilitación del paciente con fractura de tipo Colles (huesos del antebrazo el radio y el cúbito).  Los ejercicios de inician con movimientos activos de los dedos en todo el recorrido posible, aun cuando no deben forzarse para evitar complicaciones tendinosas, inflamación de las vainas tendinosas (tenosinovitis) o aumento de presión sobre el nervio mediano (síndrome del túnel del carpo).  Las articulaciones de la extremidad que no estén inmovilizadas se movilizarán activamente, con resistencias progresivas.

Rehabilitación del paciente con fractura vertebral.  El tratamiento consiste en reposo, analgésicos y frío local.  La inmovilización, según el grado de dolor, puede mantenerse 1-3 semanas.  Posteriormente se aplicará calor y aumento de actividades físicas según la tolerancia, incluidas las transferencias y marchas asistidas, pero “evitando la flexión de columna”.  Los ejercicios isométricos o isotónicos de extensión se efectuarán progresivamente.

La rehabilitación del anciano con fractura ósea debe adaptarse personalmente en cada caso según las características biológicas, psicológicas y sociales del paciente, tratando de conseguir la máxima independencia posible y el más pronto retorno a una vida eficiente.