En el cuidado del adulto anciano los síndromes geriátricos
son un reto para las enfermeras en cualquiera de los entornos en que se
encuentre la persona mayor.
Organizar los problemas de salud de las personas
mayores teniendo en cuenta las intervenciones de los distintos miembros del
equipo multidisciplinar supone un esfuerzo para estructurar los conocimientos
que se ve recompensado cuando se evidencian resultados en la práctica que
muestran su efectividad.
QUÉ SON LOS SÍNDROMES GERIÁTRICOS
Son
alteraciones de salud comunes y prevalentes
• Interfieren con ADV
• Pueden agravar
condiciones de salud existentes
• Requieren
intervención de enfermería para:
– Mantener nivel de
funcionamiento
– Evitar complicaciones
de enfermedad aguda y crónicas
En
la geriatría encontramos muchos síndromes, pero nos vamos a enfocar en los 7
grandes síndromes geriátricos.
1.
FRAGILIDAD
El envejecimiento humano
es un proceso
que se caracteriza por la pérdida
progresiva de las capacidades físicas y cognoscitivas, y el mantener la
independencia funcional hasta el
final de la vida ha sido
la meta más ambiciosa de la geriatría. La fragilidad
es un concepto relativamente
nuevo, el cual describe a un síndrome, producto de la
disminución en la reserva
homeostática y de la resistencia
el individuo frente
al estrés (como
una enfermedad aguda,
una cirugía o la
administración de quimioterapia).
La
fragilidad y el síndrome de la decaída o declive, es un conjunto de síntomas y
signos clínicos que se caracterizan por la disminución de la capacidad de
reserva de órganos y sistemas, que ocasiona en el individuo grandes pérdidas
funcionales ante pequeños cambios.
La fragilidad
es un síndrome
que podría identificarse
y tratarse antes de
la aparición de sus
complicaciones como la
discapacidad o la
dependencia funcional. La
sarcopenia es un elemento fundamental de
este modelo y su presencia resulta de la supresión de ciertos estímulos
anabólicos y la
resistencia a otros.
El papel preciso
del sistema nervioso
central, la GH
y las hormonas sexuales
está bajo discusión;
sin embargo, las
modificaciones en la
dieta y la promoción
de la actividad
física parecen ser
las vías de
intervención en la
prevención de la fragilidad. Es
plausible que diversas
vías catabólicas, especialmente
la de las
citocinas, estén estrechamente implicadas
en la aparición
del síndrome la fragilidad.
Si ciertos mecanismos son más importantes
que otros, está aún por determinarse. Debido
a que la
sarcopenia per se tiene elementos claramente
modificables, un avance son
las estrategias dirigidas
a mantener la masa muscular, como son los programas de
ejercicio de resistencia, lo cual
mantiene la masa muscular y limita la sarcopenia. Futuros estudios se necesitan
para conocer la interacción entre los distintos sistemas biológicos
así como la
participación de elementos
psicoafectivos y sociales
que permitan esclarecer la etiología de la fragilidad para así
desarrollar medidas de prevención.
Sarcopenia: pérdida degenerativa de la masa muscular o fuerza al envejecer o llevar una vida sedentaria.
2.
INCONTINENCIA URINARIA Y FECAL
La
incontinencia urinaria se considera uno de los principales síndromes geriátricos,
y se define como la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrable. La incontinencia urinaria es una enfermedad común
con un impacto significativo en la salud y bienestar del anciano frágil y de
sus cuidadores.
Cualquier
pérdida involuntaria de orina ocurrida en al menos seis ocasiones durante el
año o cualquier historia evidente de goteo inducido por estrés o urgencia, es
considerada incontinencia urinaria. Así, la incontinencia urinaria es la pérdida
involuntaria de orina objetivamente demostrada que, además de un problema
fisiológico, es considerada un problema social e higiénico.
La
incontinencia urinaria leve típicamente se define como la fuga de escasas gotas
de orina algunos días al mes; la incontinencia urinaria moderada, la fuga
diaria de gotas de orina, y la incontinencia urinaria severa, la pérdida de
mayores cantidades de orina al menos una vez por semana.
La
prevención se basa en reducir el impacto de las enfermedades crónicas en el
riesgo relacionado a la incontinencia urinaria y en prevenir el desarrollo de
la incontinencia urinaria en sí. La selección de medicamentos en prevención e
incontinencia urinaria es básica ya quellos ancianos confinados a un asilo
toman en promedio 5.3 medicamentos al día. Múltiples medicamentos afectan al
sistema urinario y deberán usarse cautelosamente.
La
incontinencia urinaria es una patología a la cual todo médico que atiende a
pacientes adultos se enfrentará frecuentemente. Es indispensable el conocimiento de todo lo
que implica el paciente incontinente, incluyendo las opciones terapéuticas que
se le podrán ofrecer a éste. Es importante saber el momento indicado de
derivarlo a un médico urólogo para asegurar su manejo adecuado y oportuno. La
farmacología, endoscopia, neurofisiología y cirugía avanzan rápidamente con
nuevas opciones que beneficiarán a nuestros pacientes si éstos han sido bien
estudiados y catalogados. Como médicos,
debemos incluir a trabajadores sociales y familiares para que colaboren en el
manejo y hagan sentir cómodo al paciente, quien así podrá mejorar la aceptación
de su padecimiento y la relación con su médico.
INCONTINENCIA FECAL Y
ESTREÑIMIENTO
La incontinencia fecal (IF) es un trastorno que afecta
notablemente la calidad de vida. La entidad, que es motivo de vergüenza, con
frecuencia conduce a depresión y aislamiento social. Debido a que con
frecuencia quienes la sufren son renuentes a informar el problema y porque
muchos médicos desconocen la existencia de tratamientos eficaces, muchas
personas sufren innecesariamente IF. Los ancianos suelen creer que la
incontinencia es una función del proceso de envejecimiento y que, por lo tanto,
es una patología que deben tolerar. Por ello, es importante que los
profesionales de la salud traten el tema de la IF y alienten a sus pacientes a
buscar la terapia apropiada. La
incontinencia fecal es la pérdida del control de las evacuaciones, que da como
resultado el paso involuntario de las heces.
El
estreñimiento es uno de los grandes síndromes geriátricos por su prevalencia,
sus graves complicaciones y su importante incidencia en la calidad de vida del anciano.
3.
SÍNDROME DE COMORBILIDAD O TOURETTE
Situación de padecer de dos o más enfermedades al mismo tiempo. |
El síndrome de Tourette, un trastorno
neurológico conocido por llamativos síntomas como los tics o gritar palabras
inapropiadas socialmente de forma involuntaria, cuenta con nuevas opciones
farmacólogicas útiles para tratar algunos de estos síntomas.
Este trastorno neurológico se caracteriza por
síntomas que los pacientes presentan de forma involuntaria y que son
inaceptables socialmente, como emitir sonidos, palabras o frases raras o
inapropiadas, hasta el punto de que pueden llegar a gritar obscenidades o
groserías involuntariamente (coprolalia), repetir las palabras de los demás
(ecolalia), hacer muecas, tener tics, gruñir u olfatear. Este síndrome no sólo se ve da en el anciano, sino también en los niños. Por ello, pueden
sufrir de acoso en la escuela, tienen dificultades para integrarse en el mundo
laboral y son expulsados de reuniones por su incapacidad de controlarse.
4.
SÍNDROME DE
CAÍDAS
Es una patología frecuente
en los mayores de 60 años que incrementa la morbilidad, reduce la
funcionalidad, y condiciona la institucionalización precoz. Las caídas, son por su incidencia y
gravedad, un problema de salud pública importante, porque afectan la calidad de
vida de las personas, además de provocar
un aumento en la dependencia y necesidad de ayuda.
Se ratifica a la obesidad como un factor de
riesgo importante para la aparición del síndrome. La calidad de vida relacionada con la salud en
los adultos mayores se ve seriamente afectada después de uno o más episodios de
caídas, al verse comprometidas esferas como la funcionalidad física y mental
del paciente.
El tratamiento en esencia se basa en la
detección de las causas subyacentes reversibles, y en la puesta en práctica de
medidas preventivas después de suceder un evento, para disminuir la repetición
de incidentes y el temor de una nueva caída. Las consecuencias incluyen temor a
caer, aislamiento social, depresión y dependencia en las actividades de la vida
diaria, y como producto de lo anterior, una peor calidad de vida relacionada
con la salud. Ésta última, se refiere al
hecho por el cual, la disfunción física, el dolor y el bienestar psicológico,
así como otros aspectos de la vida diaria de los pacientes, y su calidad de
vida global, son analizadas por el propio usuario de los servicios de salud.
5.
SÍNDROME DE ESCARAS
La escara en sí es un tejido cutáneo desvitalizado cuyo componente
principal es la piel y a veces el tejido subyacente, que se tornan duros, secos y de un
color blanco perlado, grisáceo o negruzco.
Las úlceras por presión o por decúbito que, se les denomina erróneamente
escaras, por tener en algún momento de su evolución un tejido con las
características anteriormente señaladas.
Por definición, estas son lesiones ulcerosas de profundidad variable,
localizadas en diversas áreas del cuerpo, sometidas a presión continua y poca o
ninguna movilidad por un tiempo prolongado.
Su aspecto clínico depende del estado evolutivo en que se encuentren,
variando desde el simple enrojecimiento de la piel y ampolla, hasta la escara,
que se desprende y deja un tejido propiamente ulceroso.
Los factores más importantes, que son pacientes confinados por diversas
causas a la cama o silla de ruedas, en especial los pacientes que sufren de
inmovilidad secundario a un accidente vascular encefálico.
Otros son: la mala nutrición, incontinencia fecal y
urinaria, fracturas. A nivel de la comunidad: destacan el tabaquismo, piel seca y descamativa, inactividad y la edad avanzada por sí sola;
es porque el fenómeno del envejecimiento trae consigo una serie de cambios que
facilitan la formación de úlceras:
§ Regeneración epidérmica más lenta.
§ Disminución de la cohesión de las células epiteliales.
§ Menor densidad de vasos sanguíneos dérmicos.
§ Menor percepción del dolor.
§ Adelgazamiento de la dermis.
§ Trastornos a nivel de la formación y regeneración del colágeno y tejido elástico.
§ Menor reserva de ácido
ascórbico que determina una mayor fragilidad capilar.
6.
SÍNDROME DEMENCIALES O COGNITIVOS
La
demencia es una de las enfermedades más temidas y caras de la sociedad. Ocurre
con más frecuencia sobre los 75 años, siendo un diagnóstico difícil, sobretodo
al inicio.
Se define como un síndrome caracterizado por
un deterioro progresivo de las habilidades intelectuales respecto a un nivel
previo, en forma progresiva y variable. Debe existir pérdida de memoria más una
de las siguientes habilidades: lenguaje, juicio y/o ánimo; cumpliendo un
período mínimo de 6 meses, sin presentar alteraciones de la consciencia;
conllevando disfunción en la vida diaria y pérdida en la calidad de vida.
INMOVILIDAD
La inmovilidad es un síndrome que afecta significativamente la calidad
de vida de los adultos mayores y tiene múltiples causas, según cuál de éstas
sea tendrá una presentación característica. Un ACV provoca una postración aguda, otras
patologías como osteoartrosis, insuficiencia cardiaca, EPOC, lo hacen de manera
gradual, y otras son recurrentes, como en el caso de enfermedades autoinmunes,
caidas, etc.
Causas: las principales causas son la
debilidad, dolor, la rigidez, alteraciones del equilibrio y problemas
psicológicos.
La
debilidad puede deberse al desuso de la musculatura, la malnutrición, anemia,
alteraciones de alectrolitos, miopatias y alteraciones neurológicas. Las causas
de rigidez, está en primer lugar la osteoartritis, luego están el parkinson,
gota (enfermedad metabólica que produce aumento del ácido úrico circulante, se deposita en las articulaciones a través de cristales de urato monosodico produciendo inflamación, sus niveles: Mujeres 6mg/dl Hombres 7mg/dl), pseudogota (es un tipo de artritis enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado. Esta afección provoca hinchazón dolorosa en una o más de las articulaciones. Puede provocar daño en las articulaciones si no se trata).
El dolor también provoca inmovilidad de que
puede ser dolor de las articulaciones, hueso, músculo, bursas, etc. Otra causa importante son las alteraciones en
los pies, es muy común el calzado inadecuado. El desequilibrio y miedo a las caídas también son causa importante. El desequilibrio puede estar dado por ansiedad, fármacos,
hipotensión, debilidad general, causas neurológicas.
7.
SÍNDROME DE DEPRESIÓN
Depresión - desorden
psiquiátrico: un desorden psiquiátrico que muestra síntomas tales como
sensaciones persistentes de desesperación, del abandono, concentración pobre,
carencia de la energía, de la inhabilidad de dormir, y, a veces, de tendencias
suicidas.
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La depresión es un trastorno de primer orden en
cuanto a frecuencia y trascendencia dentro de las enfermedades que aquejan
preferentemente a los ancianos. La
existencia de tratamientos eficaces que pueden mejorar la calidad de vida de
quienes padecen este trastorno, obliga a prestar especial atención a este
problema. Deberemos mantener un permanente estado de alarma que permita su
detección, para posteriormente abordarla con los tratamientos de los que
disponemos.
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¿Qué entendemos cuando hablamos de depresión?
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El concepto de depresión no es extraño por su
difusión fuera de la practica médica. Sin embargo es necesario puntualizar
que los síntomas depresivos pueden formar una variada constelación de
manifestaciones que incluyen síntomas psíquicos y corporales.
Entre los primeros se encuentran síntomas
afectivos consistentes en una alteración del humor entendido como alteración
del estado de ánimo. Es el ánimo depresivo o tristeza vital. Otros síntomas
de esta esfera afectan a la pérdida de interés por las cosas así como a la
capacidad para disfrutar.
Constituyen el núcleo central de la depresión y
se acompañan de una disminución de la vitalidad con alteración de la
actividad laboral y social del individuo. En esta esfera pueden existir otros
síntomas como ideas de culpa, autorreproches, pesimismo, desesperanza,
dificultad para concentrarse, ideas de suicidio...
Sin embargo en la depresión existen síntomas
corporales o somáticos siendo los más frecuentes las alteraciones del sueño
con insomnio y menos veces hipersomnia; pérdida de peso con falta de apetito;
cansancio o falta de energía. Pueden existir otras muchas quejas somáticas:
gastrointestinales, vértigo, dolor, cefalea, etc. que en ocasiones son
predominantes en la depresión del anciano.
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¿Qué predispone al anciano a estar deprimido?
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Ésta mayor mortalidad se ha atribuido a varios
factores:
- Menor soporte social del anciano deprimido.
- Peor estado nutricional por pérdida del
apetito.
- Posibles efectos de la depresión sobre el
sistema inmunitario
- Pérdida de motivación para el autocuidado.
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¿Qué peculiaridades tiene la depresión en el anciano?
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La depresión senil tiene una serie de rasgos
diferenciadores. Algunos de ellos ya los hemos introducido previamente:
- Menor presencia de síntomas psíquicos como
la tristeza y mayor presencia de síntomas corporales.
- La tristeza y el bajo estado de ánimo pueden
manifestarse en el anciano como apatía y retracción y pueden ser
predominantes quejas somáticas diversas que obligan a realizar pruebas
en busca de otras enfermedades que por otra parte son muy frecuentes en
estas edades. A veces estos síntomas corporales constituyen verdaderos
cuadros hipocondríacos con temores y preocupaciones excesivas.
- Algunos síntomas propios de la depresión
pueden ser muy llamativos en el anciano como la pérdida de peso por falta
de apetito, el insomnio o la aparición de ideas delirantes y en los
cuadros graves verdaderos cuadros psicóticos.
- Los ancianos con mucha frecuencia padecen
enfermedades en las que la depresión puede ser un síntoma más de dicha
enfermedad. En este caso la depresión en sí no es la enfermedad
principal sino un síntoma acompañante. Son las llamadas depresiones
somatógenas que complican procesos como la enfermedad de Parkinson, el
ictus o Accidente Cerebrovascular, enfermedades del Tiroides como el
Hipertiroidismo o el Hipotiroidismo, trastornos del metabolismo o
algunos tipos de cáncer.
- Por el mismo motivo los ancianos consumen en
ocasiones fármacos para tratar sus enfermedades pero que pueden inducir
la aparición de depresión días o semanas después de su uso. Entre estos
están medicamentos como corticoides, antiparkinsonianos, algunos
antihipertensivos, etc.
- En la depresión grave del anciano es más
frecuente el suicidio que en los jóvenes.
- En ocasiones la depresión se presenta como
deterioro cognitivo, es decir como un menor rendimiento intelectual con
quejas de pérdida de memoria que obliga a los clínicos a diferenciar
estas depresiones de una verdadera demencia.
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¿Qué son los trastornos adaptativos?
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Dentro de las depresiones este tipo de trastornos
es extremadamente frecuente en los ancianos. Se definen por la presencia de
un factor estresante claramente identificable en los meses previos a la
expresión del malestar depresivo. Suponen una falta de adaptación psíquica a
dicho estresante que viene a romper el equilibrio anterior. Los trastornos
adaptativos pueden acompañarse de síntomas depresivos y/o ansiedad. En los
ancianos son frecuentes como factores desencadenantes de trastornos
adaptativos las enfermedades que en ocasiones como el ictus dejan secuelas
con pérdida de autonomía o dependencia.
Ictus. También denominado “ataque cerebral”. “apoplejía” o “accidente cerebrovascular”, es una interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. Puede ocurrir porque un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre (ictus isquémico) o porque un vaso sanguíneo se rompe, produciendo filtración de sangre dentro del cerebro (ictus hemorrágico). Al no recibir la sangre y el oxígeno necesarios, las células cerebrales pueden morir, causando daño permanente al cerebro. OJO ES UNA URGENCIA MÉDICA!
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