sigueme

lunes, 9 de septiembre de 2013

ENVEJECIMIENTO SALUDABLE






En el siglo XX se produjo un incremento de la longevidad humana. En los últimos 50 años, gracias a los avances en los conocimientos médicos y tecnológicos la esperanza de vida al nacer ha aumentado en todo el mundo en unos 20 años, hasta llegar a los 66 años,.Aproximadamente un millón de personas llega a los 60 años todos los meses, el 80% de ellas habita en los países en vías de desarrollo.

En general, los 60 años de edad es aquella que gobiernos y organizaciones internacionales comienzan a definir como la del “adulto mayor”, no obstante que las expectativas de vida varían en diferentes escenarios y hay muchos factores que afectan el proceso de envejecimiento de una persona. Algunas personas podrían ser “viejas” a los 35 años; otras viven en forma plena y productiva cumplidos ya los 100 años. En muchos lugares las personas no definen su edad en términos de cuantos años han vivido, sino en términos de lo que son capaces de hacer.

El segmento de más rápido crecimiento de la población de adultos mayores es el de las personas de 80 años o más. Su número es de 70 millones, y se espera que en los próximos 50 años esa cifra se quintuplique. El número de mujeres de edad supera al de los hombres, y este aumento es más pronunciado en las edades más avanzadas. En la actualidad se estima que hay 81 hombres por cada 100 mujeres mayores de 60 años, y esta proporción disminuye a 53 hombres por cada 100 mujeres de 80 años o más. Este crecimiento demográfico, presenta grandes desafíos para la vida de las personas que van más allá de la simple adición de años, ya que adquieren dimensiones muy complejas y multifacéticas.

Este aumento en la longevidad, si bien es celebrado por la sociedad en su conjunto y por sus miembros individuales, tiene repercusiones profundas para las cuestiones relativas a la calidad de vida y para evitar la dependencia de los adultos mayores se ha recomendado impulsar el envejecimiento saludable en todo el mundo.

Al respecto, las agencias internacionales como la OPS y WHO han aconsejado trabajar en promoción de la salud en todas las etapas del ciclo vital para permitir el envejecimiento saludable, en la prevención y control de enfermedades crónicas no transmisibles como cardiopatías, arteriosclerosis, diabetes, obesidad, hipertensión arterial, salud mental y en el impulso de políticas favorables al envejecimiento activo y saludable.

Actualmente se postula que para lograr el desarrollo humano a lo largo del ciclo vital, la sociedad debe de proveer oportunidades para que “todos los individuos puedan alcanzar una edad avanzada con habilidades para adaptarse a los cambios, con habilidades para seguir contribuyendo productivamente, con buena salud y con una red de apoyo familiar y social.”

Muchos gobiernos de la región, últimamente han impulsado un enfoque global de la temática de los adultos mayores reconociéndolas como personas valiosas en el proceso de desarrollo, promocionando la solidaridad entre generaciones y un envejecimiento más activo y saludable como contrapunto a la dependencia. Con el propósito de lograrlo, se involucra a las mismas personas mayores para que participen en ello. Es así como se han iniciado diferentes acciones para promover un envejecimiento más saludable y lograr la protección de la calidad de vida en las personas mayores.

Sigamos activos para envejecer bien.

En este siglo los adultos mayores serán uno de los segmentos de la población que crecerá más rápido en todos los países del mundo. Por consiguiente, todos los países deben impulsar el promover un mayor conocimiento del público acerca de cómo hacer que los últimos años de vida sean más saludables o placenteros y evitar la dependencia.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) utilizó el lema “Sigamos activos para envejecer bien” con ocasión del Día Mundial de la Salud que se celebró el 7 de abril de 1999. Este lema nos recuerda que el envejecimiento saludable es más que evitar las enfermedades. 

El mensaje tras el lema es que si adoptamos comportamientos y estilos de vida saludables en la niñez, podemos esperar que nuestra edad adulta y los años posteriores sean especialmente estimulantes y productivos. Las actividades se celebraron en el contexto de las festividades del Año Internacional del Adulto Mayor, ya que las Naciones Unidas (ONU) seleccionaron el año 1999 como el Año Internacional del Adulto Mayor, con el lema de "Una Sociedad para todas las Edades". El propósito fue estimular un diálogo intergeneracional sobre el envejecimiento y la vejez. Fue una oportunidad para tomar conciencia sobre la relación entre el “envejecimiento vs. el desarrollo” y la necesidad de buscar respuestas intersectoriales a los problemas asociados con el envejecimiento acelerado de la población mundial. Ese año, se solicitó a los países miembros que abordaran las siguientes preguntas: ¿Qué significa mantenerse activo en la vejez, lo que se conoce como "envejecimiento activo?"¿Cómo se puede promover el envejecimiento activo?¿Qué factores sociales influyen en la capacidad de las personas para lograr un envejecimiento saludable? Los expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con ocasión de conmemorarse el Día Mundial de la Salud concluyeron que “en el siglo XXI, la salud de los adultos mayores será un elemento clave para el desarrollo económico y social de todos los países” por lo que desarrolló un plan de acción integrado en salud para adultos mayores durante el período 1999-2002. El programa presenta un nuevo paradigma respecto a las personas de edad mayor como participantes activos en la sociedad y proporciona las bases para este nuevo enfoque.

En contraste, a pesar de los análisis y recomendaciones de los organismos internacionales, la mayoría de nuestros países latinoamericanos, tienen como prioridad la inversión para salud pública de adolescentes y niños. En tanto, las necesidades de salud de los adultos mayores y el desarrollo de infraestructuras para una sociedad que envejece recibe sólo ocasionalmente la atención necesaria.

Promoción y Protección de la salud.

Las agencias internacionales (ONU, OMS, OPS) recomiendan a todos los países “promover el mejoramiento de las condiciones de vida y bienestar de la población impulsando acciones orientadas al desarrollo humano a lo largo del ciclo vital y con énfasis en los grupos mas postergados socialmente”. Para la OMS y OPS, los aspectos más importantes sobre el envejecimiento saludable son los hábitos de vida. Se estable que por los cambios demográficos observados "los ancianos del mañana en los países del sur son los niños mal nutridos de hoy, por ello es necesario establecer una estrategia global con mejoras políticas, no sólo en sanidad sino también en los servicios sociales e inmigración".

Los objetivos específicos de los programas recomendados son:

• Fortalecer las capacidades nacionales para la formulación, aplicación y evaluación de políticas, planes, programas y proyectos orientados al desarrollo de una cultura de la salud y a la construcción de espacios y entornos saludables.

• Fortalecer las capacidades del sector salud así como la acción intersectorial para el desarrollo de estrategias de promoción y protección de la salud con énfasis en salud infantil, salud del adolescente, salud de la mujer, salud sexual y reproductiva, salud mental y sobretodo la salud del adulto mayor.

• Promover la participación de la comunidad y revitalizar a los grupos mas postergados socialmente.

• Promover el desarrollo de estilos de vida saludables a través de acciones masivas de información, educación y comunicación en salud.

Envejecimiento satisfactorio

Para alcanzar una longevidad satisfactoria, debe lograrse un envejecimiento saludable, etapa esta última que comienza mucho antes de los 60 años. Esta solo puede obtenerse desarrollando desde edades tempranas hábitos y estilos de vida saludables, así como realizando prevención temprana de algunas enfermedades y discapacidades.

Si bien la mayor parte de los adultos mayores está en condiciones de mantenerse libre de discapacidad, la falta de un envejecimiento saludable desemboca en una vejez "patológica", y una proporción de ellos, que aumenta con la edad, se torna frágil y necesita apoyo, atención o institucionalización, muchas veces por el resto de sus vidas. Esto determina que el crecimiento de la población más vieja conduzca a una creciente demanda de servicios sociales y de salud.

Si bien la mayoría de las personas de edad pueden satisfacer sus necesidades con los servicios habituales de salud donde se atiende la población en general, un grupo de ellos, los frágiles y los que se encuentran en estado de necesidad, demandan la especialización geriátricas de esta atención, por tener ellos demandas de salud únicas y especiales. Ellos deben ser evaluados por un médico geriatra y por un equipo multidisiplinario con formación en gerontología. A continuación se definen brevemente algunos de estos conceptos:

Envejecimiento satisfactorio: Condición de salud, que en su sentido más amplio, permite a las personas de edad satisfacer sus expectativas personales y cubrir las exigencias que le impone el medio donde viven. Para que se produzca se necesita:

Un envejecimiento saludable
Estilos de vida satisfactorios
Mantenimiento de las reservas funcionales corporales
Prevención de las enfermedades y discapacidades
Una sociedad más amigable con las personas de edad

Anciano frágil: Personas mayores que por condiciones biológicas, psicológicas, sociales o
funcionales están en riesgo de desarrollar un estado de necesidad.

Anciano en estado de necesidad: Personas que por su discapacidad física o mental, por
abandono social o por privación económica necesitan de un sistema de cuidados continuados y de largo plazo.

Cuidados a largo plazo: Sistema de cuidados que se brinda por tiempo prolongado, en la
comunidad, pudiendo ser brindadas en sus domicilios o en instituciones (hospitales o
distintas instituciones).

Equipo Multidisciplinario de Atención Gerontológica: Equipo de trabajo integrado a lo menos por un médico, enfermera y trabajadora social, capacitados especialmente en gerontología y geriatría que complementan con atención especializada los servicios habituales en los diferentes niveles de atención a las personas de edad frágiles o en estado de necesidad. A dicho equipo pueden integrarse otros sectores, técnicos y profesionales que contribuyan a solucionar las demandas de este tipo de pacientes.

Consecuencias para la salud
La “salud” de un adulto mayor se mide en términos de función mejor que de patología. La buena salud y el envejecimiento satisfactorio se definen por la “capacidad para funcionar de manera autónoma en un contexto social determinado”. Si es social e intelectualmente activa, el adulto mayor puede considerarse sano, aun cuando tenga alguna enfermedad crónica y esté tomando fármacos.

La atención de salud de los adultos mayores, consiste en ayudarlos a mantener un comportamiento saludable, promover su bienestar y salud general, dispensarle cuidados de forma continua, que abarquen una amplia gama de posibilidades como en las enfermedades agudas y de largo plazo (instituciones) y reconfortarlos a la hora de la muerte.
El cambio epidemiológico observado, predice que sino se enfatiza en la prevención y en un
envejecimiento saludable habrá un incremento de la población portadoras de enfermedades crónicas o limitantes que por lo tanto dependerán de otros en su cuidado.

Algunos datos observados al respecto:

• Las afecciones crónicas más frecuentes en los adultos mayores en todo el mundo son las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, la osteoartrosis, las pulmonares y los desórdenes mentales como la depresión y la demencia (enfermedad de Alzheimer).

• Según las proyecciones, hacia 2020 las tres cuartas partes de las muertes en los países en desarrollo estarán relacionadas con el envejecimiento. La proporción más cuantiosa corresponderá a las enfermedades no transmisibles.

• Los índices de hipertensión y la prevalencia de la diabetes aumentan rápidamente en el mundo en desarrollo. Las enfermedades circulatorias y el cáncer ya son las principales causas de mortalidad en Chile, Argentina, Cuba, el Uruguay y partes de Asia.

• En los países en desarrollo (pobres), todas las enfermedades agudas y crónicas de los adultos mayores están exacerbadas por la pobreza persistente y la falta de servicios apropiados.

• Las enfermedades oftalmológicas, como las cataratas, glaucoma, tracoma y xeroftalmia
son causa de discapacidades visuales en el mundo en desarrollo. 

• En las regiones más desarrolladas, las principales afecciones crónicas de los adultos mayores son la osteartrosis y otras enfermedades osteomusculares, las deficiencias sensoriales (de la vista y el oído), la incontinencia urinaria y el edentulismo (pérdida de la dentadura).

• Entre los más ancianos, las afecciones más limitantes son la demencia, los ataques apopléticos (accidentes vasculares cerebrales) y la fractura del cuello del fémur (cadera).

Fragilidad – Dependencia vs. Envejecimiento saludable

En nuestra región latinoamericana, conforme disminuye la mortalidad infantil, aumenta la esperanza de vida al nacer y disminuye el crecimiento poblacional, avanza en paralelo la transición epidemiológica; sin embargo, el cambio en el perfil de la mortalidad no implica que se hayan abatido los problemas pre-transicionales. No ha habido un desplazamiento, sino un traslape en el patrón de morbilidad: ha aumentado la proporción de afecciones crónico-degenerativas, pero todavía prevalecen la importancia de los problemas infecciosos y otros.

Idealmente en todos los países, al mejorar las condiciones de vida y de atención a la salud, debiera ocurrir una «compresión de la morbilidad». Esto significa que las enfermedades habrían de presentarse cada vez más tarde en la existencia y cada vez por períodos más cortos de tiempo. Sin embargo, conforme se desplaza el inicio de enfermedades mortales prevenibles como la patología cardiovascular, aumenta la incidencia de enfermedades crónicas no prevenibles como los padecimientos demenciales, la osteoartrosis y el deterioro sensorial, que son generadores de una gran dependencia funcional. Es así que la repercusión funcional de la enfermedad es un indicador altamente significativo y que debe de ser considerado en la planeación asistencial y para la asignación de los recursos locales. En última instancia, el deterioro funcional conduce paulatinamente a la fragilidad del individuo volviéndolo más vulnerable y menos recuperable lo que lo transforma en dependiente.

La fragilidad del individuo depende de su salud física, su situación social y su estado mental. La fragilización se gesta, en general, a lo largo de decenios y su consecuencia principal es la dependencia en varios niveles: desde la económica (amplia y autoestimulada), la afectiva y eventualmente la física, que puede llegar a comprometer el desempeño de las más elementales actividades de la vida cotidiana. Es claro que la merma de la capacidad funcional y la consiguiente dependencia conducen a un deterioro de la calidad de vida de los adultos mayores. Por otra parte, la dependencia tiene un costo social que se expresa inicialmente en el nivel familiar, pero que ha de ser reconocido por el Estado y abordado para brindar el necesario apoyo de la manera más eficiente posible y buscando siempre la recuperación o por lo menos el mantenimiento del nivel funcional.

Sabemos que la “salud” constituye el aspecto más relevante de la calidad de vida a medida que la persona avanza en años y que es conveniente mantener la independencia y vivir en un entorno social estable. Si descubrimos maneras de prolongar y mantener nuestra vitalidad física e intelectual por un período tan largo como sea posible, podremos seguir aportando a nuestras familias y a la comunidad, al mismo tiempo que ellos siguen beneficiándose de nuestras experiencias y éxitos.

Varios estudios han concluido que para lograr una vida larga y feliz, llamado envejecimiento saludable, es el resultado de las opciones de cada persona en asuntos como la dieta, el ejercicio y los mecanismos adecuados para enfrentar las adversidades. Los investigadores de la Universidad de Harvard llevaron a cabo un estudio sin precedentes de la salud física y mental de 724 personas a medida que envejecían y a lo largo de 60 años.

Allí, los investigadores identificaron siete factores que parecían predecir un envejecimiento saludable y feliz: el consumo moderado de bebidas alcohólicas, no fumar, un matrimonio estable, el ejercicio, el peso adecuado, los mecanismos positivos para lidiar con las dificultades y la ausencia de depresión. Concluyen que "una ancianidad activa y feliz bien
puede que no sea cuestión de los astros ni de la suerte, sino de nuestros genes y de nosotros
mismos”.

sábado, 10 de agosto de 2013

Reflexiones – Los Padres También tiene Sueños (Renuevo de mi Plenitud)

Quiero compartir con todos ustedes esta hermosa reflexión 

Esto tiene que ver con cómo mi gesto de comprarle un boleto aéreo a mi padre, su primer viaje, trajo un torbellino de emociones y pude darme cuenta cuánto damos por sentado en lo que respecta a nuestros progenitores.
Mis padres salieron para nuestro pueblo natal el jueves y fuimos al aeropuerto para despedirlos. De hecho, mi padre, quien se jubiló del servicio en el gobierno indio, nunca había viajado por aire antes, así que tomé esta oportunidad para hacer su experiencia maravillosa. A pesar de pedírseme comprar boletos por tren, les compré boletos en la aerolínea local.
El momento en que le entregué los boletos, se sorprendió de ver que eran para avión. El entusiasmo era muy evidente en su rostro, esperando el momento de volar. Como un muchacho de edad escolar, se preparaba para ese día.
Todos fuimos al aeropuerto juntos, incluyendo el llevar su equipaje en el carrito, el registro del mismo pidiendo una silla con ventana y esperando pacientemente la revisión de seguridad.
Él lo estaba disfrutando a plenitud y yo también estaba sobrecogido de gozo al verlo experimentar todas estas cosas.
Cuando se disponían a ingresar a la revisión de seguridad, se dirigió a mí con lágrimas en sus ojos y me agradeció. Se puso muy emotivo y no era porque yo hubiese hecho algo muy grande, sino el hecho de que esto significaba mucho para él.
Cuando dijo gracias, le dije que no había necesidad de dármelas. Pero más tarde, al pensar sobre todo el incidente, miré hacia atrás en mi vida. Como muchacho, ¿cuántos sueños de nuestros padres se hicieron realidad?
Sin comprender la situación financiera, nosotros, como hijos, pedíamos implementos deportivos, ropa, juguetes, salidas, etc. Sin importar sus recursos, enfrentaron todas nuestras necesidades. ¿Pensamos jamás sobre los sacrificios que ellos tuvieron que hacer para acomodar nuestros deseos? ¿Les dimos jamás las gracias por todo lo que hicieron por nosotros?
Igual hoy, cuando le toca el turno a nuestros hijos, siempre pensamos en ponerlos en un buen colegio. Sin importar el costo, nos aseguramos de darle a nuestros hijos lo mejor: diversión, juguetes, etc.
Pero tendemos a olvidar que nuestros padres se sacrificaron mucho para vernos felices, así que es nuestra responsabilidad el asegurarnos que sus sueños se cumplan y que lo que no pudieron lograr ver cuando fueron jóvenes, nos aseguremos de que lo experimenten para que sus vidas sean completas.
Muchas veces, cuando mis padres me hicieron algunas preguntas, las he contestado sin paciencia. Cuando mi hija me pregunta algo, he sido muy cortés al contestarle. Ahora me doy cuenta cómo se debieron haber sentido en esos momentos.
Démonos cuenta que la tercera edad es una segunda niñez y tal como cuidamos de nuestros hijos, prodiguemos la misma atención a nuestros padres y mayores.
En lugar de que mi papá me diese las gracias, yo quería decirle que lo sentía por haberle hecho esperar tanto por este pequeño sueño. Me doy cuenta cuánto se ha sacrificado a mi favor y haré lo que esté a mi alcance para darle la mejor atención a todos sus deseos.
Tan solo porque sean viejos no significa que tengan que renunciar a todo y continuar sacrificándose por sus nietos también.
Ellos tienen deseos también.
Venkatesh Balasubramanian, 2006
Por qué hoy no pensamos en ellos y les hacemos realidad alguno de sus sueños?
Entonces les preguntó José cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive todavía?. Genésis 43:27.
Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Levítico 19:32.

domingo, 28 de julio de 2013

Trastornos del sueño en los ancianos






Son cualquier patrón de interrupción del sueño, como problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido, demasiado sueño o comportamientos anormales con el sueño.

Causas

Los problemas del sueño son frecuentes en las personas mayores o ancianos. En general, ellos necesitan dormir de 30 a 60 minutos menos y tienen un sueño menos profundo y más entrecortado que el sueño en las personas más jóvenes. Una persona de 70 años sana puede despertarse cuatro veces durante la noche sin que esto se deba a una enfermedad.
Algunas causas o factores contribuyentes para los trastornos del sueño en los adultos mayores abarcan:
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Alcohol 
  • Cambios en el reloj interno natural del cuerpo, lo que lleva a que algunas personas se duerman más temprano en la noche
  • Enfermedad crónica como la insuficiencia cardíaca congestiva
  • Ciertos medicamentos, hierbas, suplementos y drogas psicoactivas 
  • Depresión (es una causa común de problemas de sueño en personas de todas las edades)
  • Afecciones neurológicas
  • No ser muy activo 
  • Dolor causado por enfermedades como la artritis
  • Estimulantes como la cafeína
  • Orinar en la noche

Síntomas

  • Dificultad para quedarse dormido
  • Dificultad para diferenciar entre el día y la noche
  • Despertarse temprano en la mañana
  • Despertar a menudo durante la noche

Pruebas y exámenes

El médico elaborará una historia clínica y llevará a cabo un examen físico para buscar causas médicas y determinar qué tipo de trastorno del sueño está causando el problema.

Tratamiento

El alivio del dolor crónico y el control de afecciones médicas, como la micción frecuente, pueden mejorar el sueño en algunas personas. Igualmente, el tratamiento de la depresión puede mejorar el sueño.
Dormir en un lugar tranquilo y tomar un vaso de leche caliente antes de acostarse pueden mejorar los síntomas. Otras formas de estimular el sueño abarcan seguir estos consejos de un estilo de vida saludable:
  • Evitar las comidas pesadas poco antes de acostarse
  • Evitar los estimulantes como la cafeína
  • Hacer ejercicio en las primeras horas del día
  • Acostarse y despertarse a la misma hora todos los días (no haga siestas)
  • Utilizar la cama únicamente para dormir o para la actividad sexual
Si no puede conciliar el sueño después de 20 minutos, levántese de la cama y realice una actividad tranquila como leer o escuchar música.
Evite en lo posible el uso de pastillas para dormir (somníferos) por largos períodos de tiempo, ya que pueden producir dependencia y, con el tiempo, llevar al empeoramiento de los problemas de sueño si no se usan correctamente. El médico debe evaluar los riesgos de la somnolencia diurna, los efectos secundarios mentales (cognitivos) y las caídas antes de que usted empiece a tomar estos medicamentos.
  • Si necesita pastillas para dormir, Ambien, Lunesta, Sonata y Rozerem pueden ser seguras cuando se utilizan de manera apropiada.
  • Es mejor NO tomar pastillas para dormir en días consecutivos o por más de dos a cuatro días a la semana.
  • El alcohol puede empeorar los efectos secundarios de todas las pastillas para dormir y se debe evitar.
ADVERTENCIA: La FDA le ha solicitado a los fabricantes de ciertas pastillas para dormir poner etiquetas de advertencia más fuertes en sus productos, de tal manera que los consumidores sean más conscientes de los riesgos potenciales. Los posibles riesgos de tomar tales medicamentos comprenden reacciones alérgicas graves y trastornos peligrosos relacionados con el sueño, incluyendo quedarse dormido al conducir. Pregúntele al médico con respecto a estos riesgos.

Expectativas (pronóstico)

Para la mayoría de las personas, el sueño mejora con tratamiento; sin embargo, otras pueden seguir teniendo alteraciones del sueño.

Posibles complicaciones

  • Consumo de alcohol
  • Drogadicción

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con el médico si la falta de sueño o el exceso de éste está interfiriendo con su vida diaria.

Prevención

Evitar en lo posible la mayor cantidad de causas perturbadoras del sueño y hacer ejercicio regular pueden ayudar a controlar los problemas del sueño.

miércoles, 17 de julio de 2013

Actividades para hombres mayores



Cuando un hombre alcanza la edad de retiro, a menudo se sienten mal porque no saben qué hacer con su tiempo. Durante la mayor parte de su vida adulta han tenido trabajos productivos y se han involucrado en las responsabilidades familiares.  A medida que se vuelven mayores, puede que enfrenten problemas de salud o la pérdida de los seres queridos.  El objetivo de aportar actividades para los hombres mayores es tratar de que vivan una vida lo más normal posible.  De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental, un desproporcionado número de ancianos sufre de depresión.  Si sospechas que una persona mayor en tu familia sufre de depresión, debes acudir a un profesional de la salud antes de hacerlos involucrar en una nueva actividad.

Ejercicio físico

El ejercicio físico es importante para que los hombres mayores mantengan el tono muscular, la resistencia, la flexibilidad y el equilibrio. Una evaluación física le dará al hombre un punto de inicio para determinar cuál es la mejor actividad. Incorporar algunas actividades sociales hará que el programa sea más placentero y probablemente estarán ansiosos por realizarlo. El golf, el tenis y el tejo pueden ser jugados por ancianos de distintos niveles de estado físico, y estas actividades les aportan oportunidades de socializar. Los hombres independientes pueden beneficiarse de una sesión semanal de deportes con otros hombres. Si la persona vive en un hogar de ancianos, puede que debas llevarles la oportunidad de ejercicio por ti mismo. Algunas actividades que pueden disfrutar son los bolos, jugar con la Wii o el tenis de mesa. Las clases de ejercicio pueden mejorar la habilidad física de hombres de todos los estados físicos. Los que viven solos pueden inscribirse en una clase en la YMCA local o en un centro de recreación comunal. Los hombres que viven con alguien o en un hogar de ancianos también se benefician por el ejercicio diario. La clave es que sea interesante y relevante. Usa música para ayudar a motivar a la persona, y si parece aburrido o frustrado, pasa al siguiente ejercicio. Si el hombre está en una silla de ruedas, haz que mueva sus brazos utilizando peso, pelotas y bandas elásticas.

Actividades de estímulo mental

Mantener la mente activa es crítica a medida que un hombre envejece. Usar el cerebro mantendrá la función congnitiva y la memoria. De acuerdo con el sitio web Broomers with Elderly Parents, las personas mayores que mantienen la mente activa viven más y se mantienen saludables a medida que envejecen, en comparación con los que no realizan estas actividades. Algunas actividades mentalmente estimulantes que los hombres pueden disfrutar incluyen los juegos de estrategia con cartas, los juegos de trivia, los juegos de tablero y las discusiones sobre los eventos actuales. La clave para involucrar al anciano en actividades que ejerciten el cerebro es ofrecerle opciones para que elija. En lugar de preguntarle si quiere jugar a las cartas, cuya respuesta puede ser sí o no, dale la opción entre dos actividades, lo cual no deja lugar para una negativa.

Actividades sociales

Interactuar con los pares le puede dar a un hombre mayor algo que disfruta y ansía hacer. Si tiene amigos con los cuales pasar el rato, se sentirá más normal y menos solo. Los hombres que viven solos necesitan buscar amigos con sus mismos intereses, ya sea en el campo de golf o en la iglesia. Incluso una reunión para tomar café por las mañanas puede hacer que el día comience de una mejor manera. Los hombres que viven en hogares de ancianos estarán rodeados por personas en condiciones similares. Los profesionales del cuidado de la salud y los directores de actividades deben involucrarse para conocer los intereses de sus pacientes y otorgarles oportunidades de tener una vida social. Las actividades sociales también pueden mezclarse con la actividad física y con los ejercicios mentales. Un alto porcentaje de hombres mayores ha estado en el ejército. Puede que disfruten de tener una discusión con personal activo del ejército que esté dispuesto a brindarles algo de su tiempo. Encuentra hombres con ocupaciones similares, como comerciantes, conductores profesionales, mecánicos o granjeros, y tráelos en grupos. Busca activamente voluntarios que trabajen actualmente en esas ocupaciones en tu comunidad para darle una perspectiva nueva al grupo. La música provee oportunidades sociales para los ancianos que viven en hogares. Aprende que habilidades musicales tienen los residentes y foméntales que entretengan a los otros. Los demás ancianos pueden disfrutar de ser la audiencia y de charlar con los músicos luego de la función. Los festivales ofrecen una variedad de oportunidades sociales. Los ancianos que viven solos pueden patrocinar un festival en beneficio de su causa favorita. Aquellos que viven en hogares pueden tomar turnos en una de las cabinas para disfrutar de los juegos y actividades del festiva. Las cabinas de festivales pueden incluir juegos como pescar, lanzar anillos, tirar los bolos y otros juegos de habilidad.

domingo, 14 de julio de 2013

Climaterio masculino, sexualidad y bienestar después de los 50

Por: Ana Paula Cordero
docsalud.com
18-6-2012

En los hombres, la edad no tiene por qué ser sinónimo de alteraciones sexuales, falta de libido o irritabilidad, porque cuando éstos se deben a un descenso en los niveles de testosterona hay tratamiento para mejorar todos los signos asociados. Así lo explica a DocSalud.com el doctor Carlos Nolazco, Jefe de Andropausia del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, quien también enfatiza en la necesidad de que ellos cuiden sus hábitos de vida, no se automediquen y consulten anualmente al urólogo después de los 50 años.

Periodista: ¿Qué similitudes tiene la andropausia con el climaterio femenino?
Dr. Carlos Nolazco: A la andropausia también se la llama climaterio masculino. Es similar al femenino en tanto ambos presentan síntomas y signos que afectan las esferas sexual, física y psíquica, por una disminución hormonal. En el hombre, la andropausia se produce, sobre todo, por una reducción en la secreción de testosterona.


P.: ¿En qué se diferencia de la menopausia?
C. N.: Principalmente en que el climaterio femenino es universal, le sucede a todas las mujeres. En cambio, el masculino afecta a una baja proporción de hombres que varía según la edad: 10% a los 50 años, entre un 20 y 25% después de los 60 años y a un mayor porcentaje luego de los 70. Otra diferencia es que en el femenino hay imposibilidad de fecundar, mientras que el hombre con andropausia conserva esta capacidad.


P.: ¿Cuáles son las razones de consulta por andropausia?
C. N.: El motivo más frecuente es por alteraciones sexuales, que es lo que más les preocupa a ellos. En este sentido, hay que aclarar que los síntomas son exactamente los mismos que los del envejecimiento, que ocurren a todos los hombres a partir de los 50 años, la diferencia está en que los de la andropausia se deben a la disminución de la testosterona y pueden revertirse con suplementación hormonal.
P.: ¿Cuáles son los síntomas sexuales?
C. N.: Principalmente la disminución en el deseo sexual o libido, que provoca que el hombre esté más desganado para iniciar una relación sexual. Muchas veces, esto se acompaña por una disminución de la potencia. También puede haber una menor cantidad de semen en la eyaculación. Además, se alarga el periodo refractario (tiempo que tarda el hombre en volver a tener una erección) que, de por sí, es más espaciado en los adultos.


P.: ¿Qué otros síntomas puede haber además de los sexuales?
C. N.: En el aspecto físico, la piel se vuelve más seca, los músculos pierden tonicidad y elasticidad, el pelo se hace más fino y menos abundante; en un mínimo porcentaje la disminución hormonal también puede provocar osteoporosis. Además, en la esfera psíquica son muy frecuentes la depresión, la irritabilidad y las alteraciones en el sueño. Los síntomas no son específicos, son los mismos que se producen por el paso del tiempo y por estrés. Hablamos de andropausia cuando éstos están acompañados por una baja de la testosterona.


P.: ¿Cuál es el tratamiento?
C. N.: Cuando llega un hombre al consultorio, se realiza el interrogatorio, se le pide una serie de análisis y uno específico de hormonas, sobre todo de testosterona total y biodisponible, que es la realmente efectiva en la célula. Si hay síntomas de envejecimiento y en el laboratorio se comprueba una disminución de las hormonas, entonces al paciente se le puede indicar suplementación hormonal que mejora todos los síntomas y signos sexuales, psíquicos y físicos, dándole una mejor calidad de vida. La única contraindicación para esta terapia es que el paciente tenga cáncer de próstata, por eso, primero hay que descartarlo por medio de exámenes, tacto rectal y el análisis del antígeno prostático específico (PSA).


Sexualidad y cuidados después de los 50

P.: ¿Qué otras condiciones podrían causar la pérdida de potencia sexual?
C. N.: Una es el envejecimiento testicular, relacionado con la edad. Otras causas, tanto de andropausia como de disminución de la erección, están dadas por el estilo de vida. Por eso es importante que el varón joven sepa que sus hábitos pueden traerle problemas en la edad avanzada. Siempre será mejor la potencia sexual de un hombre que llega a los 50 años sin haber fumado ni ingerido demasiado alcohol, que hizo ejercicio físico, cuidó su alimentación y llevó una vida controlada, sin uso de drogas.

P.: ¿Cuál es la relevancia de llegar al diagnóstico correcto?
C. N.: Es importante porque tener andropausia no es nada grave pero afecta la calidad de vida. En estos momentos, llegan al consultorio adultos mayores muy grandes (de 80, 85 y 90 años) que quieren seguir con la relación sexual, para ellos existen distintos productos. Del mismo modo, se puede mejorar la calidad de vida de los hombres de 50, 60 o 70 años que tienen andropausia con la suplementación hormonal y, en algunos casos, otros medicamentos para mejorar la erección.

P.: Ante pérdida de potencia sexual, ¿por qué consultar al especialista y no automedicarse?
C. N.: Si bien hay drogas para mejorar la performance sexual éstas deben venderse sólo bajo receta médica, cuando se consiguen sin prescripción hay un riesgo para la salud. Todo medicamento puede ser peligroso y tiene que ser indicado por un médico. Específicamente éstos que mejoran la erección están totalmente contraindicados cuando hay alguna alteración coronaria o cuando el paciente está tomando nitritos o nitratos. Por otro lado, cuando el hombre consulta por una alteración sexual, el urólogo también hará prevención, ya que la edad de la andropausia coincide con la de revisión de la próstata. Así, le preguntará sobre micciones u otras obstrucciones que pudiera tener y solicitará los estudios necesarios.

P.: ¿A partir de qué edad se aconseja hacer la consulta con el urólogo?
C. N.: Desde los 50 años el hombre debe hacer una consulta cada año para prevenir, detectar y tratar problemas prostáticos. Si hubiera alguna patología el médico evaluará, luego de la revisación y los exámenes correspondientes, cada cuánto tendrá que consultar y si se requiere la indicación de algún medicamento o una intervención quirúrgica. Quienes tienen un familiar directo (padre, hermano, tío) con cáncer de próstata o una madre o hermana con cáncer de mama, deben controlarse más exhaustivamente. Es importante hacer un diagnóstico temprano del cáncer de próstata, ya que cuando se detecta en su etapa inicial tiene todas las posibilidades de curarse.

viernes, 28 de junio de 2013

MÁS SOBRE LA ANDROPAUSIA

¿Qué es la andropausia?


Los años no pasan sin dejar huella. Tal vez las primeras muestras de ello fue cuando al final de tus veinte e inicios de tus treinta salir en fin de semana empezó a significar ir al cine, cenar y conversar con amigos, en lugar de ir a lugares de moda con música tan alta que no te dejan oír a nadie y bailar aunque quizá ni te gustaba. En el desarrollo de la vida del hombre no solo hay cambios de actitud y de hábitos. También existen cambios fisiológicos.
La andropausia, a diferencia de la menopausia, se da un plazo de tiempo más largo, por lo que los cambios de actitudes y síntomas no son tan radicales como en las mujeres. Además, el hombre, en contraste con la mujer, no pierde la fertilidad sino que solo la ve disminuida. Al igual que la menopausia, es ignorada al confundir los síntomas con efectos del estrés que la persona tiene, algo así como una integración de los síntomas a los sucesos estresantes de su vida (carrera, finanzas, relaciones personales, hijos, entre otros). Sin embargo, sí cambia tu cuerpo, tu estado de ánimo y tu salud en general.
¿Por qué sucede la andropausia?
La andropausia inicia cuando los niveles de de Testosterona , conocida también como la hormona masculina, gradualmente comienzan a disminuir durante la adultez. A partir de los treinta disminuye alrededor de un 1 por ciento del total de testosterona del individuo. Alrededor de los setenta el nivel de testosterona pudo haber bajado a un 50 por ciento.
El otro componente de este fenómeno es el andrógeno fijador de proteína (suero de hormona sexual globulina fijadora, por sus siglas en inglés SHBG). Esta hormona aumenta cuando la testosterona disminuye, fijándose en ésta e inhibiendo su función.
Síntomas de la andropausia
Estos son algunos de los síntomas más comunes de la andropausia. No les dan todos a todos los hombres y algunos inician desde muy jóvenes.
• Disminución de libido y en algunos casos disfunción eréctil .
• Cambios súbitos de humor
• Irritabilidad
• Aislamiento
• Fatiga y malestar general
• Ataques de calor
• Dificultad para dormir
• Síntomas de depresión
• Aumento de peso en el área abdominal
• Pérdida de masa muscular
• Dolor en las articulaciones
• Pérdida de cabello o cambio en la textura a más delgado
• Fragilidad de la piel
• Falta de concentración
• Pérdida de memoria
¿Cómo puedes mejorar los síntomas?
• El ejercicio juega un papel muy importante en el proceso de producción de hormonas. Hacer yoga, nadar o correr (este es un plan para corredores principiantes que detalla cada etapa para poder adquirir condición y el gusto por correr) por media hora te ayudará a aumentar la producción de hormonas y regulará mejor tu metabolismo.
• Comer alimentos frescos y ricos en vitamina y minerales: verduras, frutas, huevo, linaza, carne magra, pollo, almendras.
• Reducir la ingesta de comida chatarra y procesada, ya que interfieren con la secreción de hormonas. Además, aumentan el nivel de toxinas en tu cuerpo. Las toxinas son promotoras del envejecimiento.
• Evitar el alcohol, el tabaco y otras sustancias tóxicas.
Toma en cuenta los síntomas descritos arriba y no olvides hacerte tu examen anual para que tu doctor y tú puedan evaluar en qué condición te encuentras, para hagas los ajustes necesarios logres tener una vida larga y sana.
“ANDROPAUSIA”:
ENFERMEDAD DEL HOMBRE POR EL ENVEJECIMIENTO

1 de cada 4 hombres mayores de 50 años presenta un déficit hormonal de
testosterona, que afecta su calidad de vida y pone en riesgo su salud
Dr. Santiago Cedrés.
Médico Internista, Docente de la Facultad de Medicina del Uruguay.
Sexólogo Clínico.

Es muy habitual escuchar a las mujeres de edad madura dialogar sobre los efectos en ellas del envejecimiento: la pérdida de la menstruación, la imposibilidad de conseguir un embarazo, el climaterio, los “sofocos y calores”, así como intercambiar opinión sobre los tratamientos de sustitución hormonal para calmar el carácter, mejorar el humor y recuperar el apetito sexual.

En cambio el hombre, no hay un cambio hormonal brusco como en la mujer, sino que está atado a un proceso lento y permanente de declinación en muchas funciones, lo  que en la década de los 90 se definió como “Andropausia”. El mismo hace referencia a los cambios hormonales, físicos, sexuales y psicológicos que aparecen en el varón mayor de 45 años.

Cambios hormonales

Con el paso de los años va disminuyendo progresivamente la función testicular. Los testículos tienen la doble función de producir espermatozoides y fabricar testosterona (hormona sexual masculina). La lentitud de estos cambios permite que puedan seguir produciendo espermatozoides y ser fértiles hasta edad muy avanzada. Pero sin embargo, la producción de testosterona disminuye más tempranamente a una velocidad de 1,5 % por año luego de la cuarta década. Cuando este descenso es mayor que el esperado es que se produce la llamada “andropausia”. Se sabe que el 42% de los hombres mayores de 45 años tienen déficit de testosterona, y el porcentaje se incrementa a mayor edad, alcanzando al 65% de los hombres mayores de 60.

Cambios físicos

Disminución progresiva de la función testicular, disminución de la calidad del semen (menos intensidad, menos volumen y menos espermatozoides), cambios en la micción (mayor o menor frecuencia para orinar), cambios en el metabolismo, crecimiento de la mamas, pérdida de músculos y aumento de la grasa abdominal, erecciones espontáneas menos frecuentes y mayor tiempo entre una erección y otra, mayor necesidad de estímulos físicos (requiere de más caricias) para tener una erección, la que logra en forma más lenta.Cambios en la respuesta sexual. Presenta orgasmo menos intenso y de menor duración, se alarga el período para una segunda erección luego del coito, hay menor necesidad de eyacular, gran disminución del deseo sexual, menor apetito sexual en general y con la propia pareja y gran dificultad en mantener la erección que fué capaz de lograr. También se han reportado casos de dificultad para poder eyacular.

Cambios psicológicos : Síndrome de Irritabilidad Masculina

El Síndrome de Irritabilidad Masculina es un cuadro depresivo con cuatro características distintivas: exagerada sensibilidad, cólera, frustración y angustia”. Otros síntomas habituales de la depresión de la andropausia son los siguientes : hostilidad (con pérdidas del control de la agresividad), rencor (no perdona, pero generalmente luego se arrepiente), ansiedad, enojo, impaciencia, aplanamiento afectivo (disminuyen las demostraciones de los sentimientos), impenetrabilidad (cara de piedra), desesperanza, sentimiento de fracaso, aumenta el consumo de alcohol y tabaco, refugio en la televisión, rabietas, práctica excesiva de deportes o por el contrario decaimiento total, exigencia excesiva en la relación con los miembros de su familia y desconfianza. A todo esto lo acompaña una conducta demandante y desafiante.

El Dr. R. Petty, Director de la Wellman Clinic de Londres, Inglaterra, define que el 50% de los hombres mayores de 45 años presentan algunos de los síntomas del Síndrome de Irritabilidad Masculina. También opina que como la causa son los descensos de testosterona mayores que los esperados, los tratamientos de reemplazo hormonal en hombres, en poco tiempo van a ser tan populares como los que se aplican en las mujeres.

Generalmente, quienes más notan los cambios físicos, de la respuesta sexual y principalmente los psicológicos son las esposas. Es muy importante que ellas entiendan que sus parejas están pasando por una crisis frecuente y propia de la edad y pueden ser ayudados por especialistas. 

Importancia de la consulta médica

Los estudios científicos concluyen que 1 de cada 4 hombres mayores de 50 presenta un déficit de testosterona, que afecta su calidad de vida y pone en riesgo su salud.  

Frecuentemente los hombres consultan por la disminución del deseo sexual, pero también suele detectarse déficit de testosterona a partir de fracturas (por osteoporosis) o por alteraciones en el estado de ánimo. Tanto el médico sexólogo, como el internista, el urólogo, el endocrinólogo o el médico de cabecera están debidamente capacitados para detectar este síndrome clínico e indicar su tratamiento. Cuanto antes se realice la visita con el médico, mayores serán las posibilidades de evitar el avance de estos cuadros y de mejorar la calidad de vida del paciente.

El tratamiento con testosterona se realiza en todo paciente con síntomas en los que se demuestra menores concentraciones en sangre de esta hormona, siempre que no exista enfermedad prostática, de mama o hepática. A partir de los 45 años, todo hombre debe vigilar si presenta algún elementos físico o psíquico (síndrome de irritabilidad masculina) de andropausia, y fundamentalmente disminución del deseo sexual y de la calidad de la erección.  

Al observar alguna de estas características, es el momento de visitar al médico Sexólogo para empezar a llevar un control y correcto tratamiento de la Andropausia, mejorar la calidad de vida y continuar con una sexualidad plena. Al mismo tiempo es fundamental asistir a los dos miembros de la pareja, para realizar enfoque terapéutico tendiente a sanar el vínculo, renovar el compromiso, abrir la puerta al reenamoramiento y aportar técnicas de enriquecimiento sexual para la pareja rutinaria.