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domingo, 19 de agosto de 2012

Osteoporosis senil


Osteoporosis posmenopáusica

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
A menudo, la osteoporosis primaria tiene sus causas en alteraciones hormonales del cuerpo femenino condicionadas por laedad. Muchas mujeres tras la menopausia (climaterio), se ven afectadas por atrofia ósea (la denominada osteoporosisposmenopáusica), porque las hormonas sexuales femeninas desempeñan un papel importante en la formación de osteoporosis.
Aproximadamente a partir de los 50 años, el cuerpo femenino deja de producir estrógenos (hormonas sexuales femeninas). Esta falta natural de estrógenos es la causa principal de la osteoporosisposmenopáusica. La falta de estrógenos provoca, a través de varios mecanismos, un aumento del metabolismo óseo en el que se pierde continuamente masa ósea. Los huesos liberan calcio, con lo que aumentan los valores de calcio en sangre ligeramente. Con ello se reducen al mismo tiempo las hormonas responsables del equilibrio cálcico. Puesto que hay más calcio en sangre, la absorción de calcio desde el canal gastrointestinal disminuye, mientras que los riñones multiplican la segregación del calcio. En la disminución de absorción de calcio a nivel gastrointestinal también influye de forma natural, la edad avanzada.
La relación entre los estrógenos y el metabolismo óseo no solo se manifiesta en la formación de laosteoporosis posmenopáusica, también es reconocible especialmente durante el embarazo y lalactancia. Durante la lactancia, una madre alimenta a su bebé diariamente con unos 500 mililitros de leche, lo que supone una cantidad de unos 500 miligramos de calcio. En unos 10 periodos de lactancia, esto correspondería a la cantidad total de calcio del esqueleto materno. No obstante, la elevada pérdida de calcio por la lactancia se equilibra porque la mujer embarazada produce gran cantidad de estrógenos.
Existe una relación entre estrógenos y osteoporosis, pero no todas las mujeres desarrollan osteoporosis posmenopáusica durante la menopausia. Además de la predisposición condicionada por la herencia genética, las siguientes causas también nos ayudan para prevenir la osteoporosis:

Osteoporosis senil

Si la osteoporosis primaria aparece en edad avanzada, es decir, a partir de los 70 años, en tal caso se trata de la denominada osteoporosis senil. Puesto que las causas para este tipo de osteoporosis se dan tanto en el hombre como en la mujer, la osteoporosis senil provoca en ambos sexos un aumento de las fracturas óseas.
Una de las causas de la osteoporosis senil es el nivel de testosterona descendente que se desarrolla lentamente en los hombres con la edad. La hormona sexual testosterona juega un importante papel en el metabolismo óseo. Otros de los causantes de esta forma de osteoporosis son, sobre todo, un suministro deficiente de calcio y vitamina D, así como la falta de ejercicio físico.

Factores de riesgo

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
Hay muchos factores que aumentan el riesgo de osteoporosis. Si disminuye la formación de masa ósea en las primeras cuatro décadas de vida, que es el tiempo de mayor aumento de densidad ósea, se favorecerá que posteriormente aparezca osteoporosis:
Entre los factores de riesgo se hallan los siguientes:
  • Modificables:
    • Bajo peso, probablemente en relación con el déficit estrogénico que lleva asociado. El caso extremo es la anorexia nerviosa.
    • Fumar, alcohol.
    • Tratamiento con determinados medicamentos que dañan los huesos como, por ejemplo, medicamentos para la depresión (antidepresivos), para la epilepsia (antiepilépticos) o que contienen cortisona (glucocorticoides).
    • Falta de calcio y vitamina D en la etapa de desarrollo del esqueleto.
    • Falta de actividad física, que interviene en el desarrollo del pico de masa ósea y en el mantenimiento de la masa ósea en edades más tardías. La falta de ejercicio también es factor de riesgo para las fracturas osteoporóticas.
  • No modificables:
    • Factores hereditarios.
    • Determinadas enfermedades, como diabetes mellitus tipo I, síndrome de Cushing(hipercortisolismo), graves trastornos renales, artritis reumatoide o la enfermedad de Crohn.
    • Falta de estrógenos en niñas y adolescentes, por ejemplo, por una pubertad retrasada.
    • Edad avanzada.
    • Raza: la raza negra presenta más masa ósea que la blanca y ésta más que la asiática.
    • Sexo. la osteoporosis afecta más a las mujeres que a los hombres.

Osteoporosis: Síntomas

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
La osteoporosis no muestra síntomas hasta que la masa ósea ha empezado a disminuir, y en estadios más avanzados se hace patente únicamente por las fracturas óseas, que en ocasiones aparecen aparentemente sin causa reconocible (fracturas espontáneas).
Tras una fractura ósea condicionada por la osteoporosis pueden aparecer dolores que, en ocasiones, hacen imposible el movimiento. Si se han visto afectados huesos huecos, como en el caso de la fractura del cuello del fémur, los afectados ya no pueden caminar sobre esa pierna. Lo más frecuente es la fractura de vértebras. Estas fracturas vertebrales van unidas a fuertes dolores, pero los afectados suelen creer que se trata de lumbago o de ciática debido a los síntomas típicos (en forma de dolor de espalda repentino). Las consecuencias a largo plazo de la osteoporosis enfracturas vertebrales son:
  • Una pérdida del tamaño de varios centímetros.
  • La formación de una “joroba” (cifosis).
  • Una marcada curvatura de la columna vertebral hacia delante.
Estas modificaciones típicas de la osteoporosis pueden estar tan avanzadas que las costillas inferiores entran en contacto directo con las crestas ilíacas, lo cual causa más dolor.
Para mitigar las molestias causadas por las consecuencias de la osteoporosis (las fracturas que pueden producirse), los afectados se mueven cada vez menos y adoptan una postura para evitar dolor, que provoca a su vez otros síntomas en forma de tensiones musculares dolorosas. A menudo, las personas con osteoporosis avanzada necesitan cuidados, lo que puede disminuir considerablemente su calidad de vida.

Osteoporosis: Diagnóstico

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
El diagnóstico de la osteoporosis se realiza en varias fases. Lo más importante es la anamnesis (entrevista clínica) en la que se exponen los antecedentes clínicos y se exponen las enfermedades previas o posibles caídas del paciente. Es interesante conocer cómo se presentan los dolores, su intensidad y sobre todo si hay factores de riesgo para una osteoporosis (por ejemplo, casos en la familia o ingesta de determinados medicamentos).
Man sieht einen Arzt, der mit einem älteren Mann spricht.
El diagnóstico comienza con la anamnesis sobre los antecedentes de la enfermedad.
Es importante el examen físico. Por medio de diferentes exploraciones diagnósticas, el médico comprueba la agilidad del paciente, peso y talla. Determina, por ejemplo, el tiempo que necesita para efectuar determinados movimientos. Si existe sospecha de osteoporosis, se efectuarán otros procedimientos para el diagnóstico.
La medición de la densidad ósea (osteodensitometría) desempeña un papel importante en el diagnóstico de osteoporosis. Lo importante aquí es, sobre todo, la denominada osteodensitometría DXA (absorciometría dual de rayos X), que mide la densidad de los minerales óseos. En la osteoporosis la densidad se reduce. El examen es indoloro y dura solo unos minutos. También puede efectuarse una medición por ultrasonidos cuantitativa pero los resultados que arroja no son tan exactos como la DXA. También una tomografía computerizada puede ayudar a diagnosticar osteoporosis.
En la radiografía los huesos afectados por osteoporosis son más transparentes en relación a los huesos sanos. Sin embargo, las modificaciones de la estructura ósea como indicio temprano de osteoporosis, solo son visibles en raras ocasiones en la radiografía. Puesto que la descalcificación del hueso aparece en la radiografía cuando la masa ósea ha perdido ya al menos un 30%, no es posible un diagnóstico temprano con este método. Por el contrario, en la fase avanzada, la osteoporosis se puede apreciar en la radiografía. En la columna vertebral pueden verse refuerzos en los platillos vertebrales superior e inferior y las deformaciones características de las vértebras tras fracturas: acuñamiento anterior, vértebra bicóncava, aplastamiento.
Con una biopsia ósea el médico puede asegurar, en caso de duda, el diagnóstico de osteoporosis. Para ello, toma una muestra del hueso. No obstante, la biopsia ósea solo se realiza raramente, por ejemplo, cuando se sospecha de la existencia de un tumor.
Los valores en sangre no suelen ser llamativos cuando existe osteoporosis, pero sí pueden excluir otras enfermedades y el médico puede constatar si existen enfermedades que pueden provocar una osteoporosis.

Osteoporosis: Tratamiento

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
El tratamiento de la osteoporosis depende de la evolución de la enfermedad. El tratamiento va dirigido principalmente a influir en elmetabolismo óseo y a mitigar el dolor que se produce como consecuencia de la fractura. Si como consecuencia de la osteoporosis ya se han producido fracturas de huesos, será necesaria asistencia médica. Sin tratamiento la osteoporosis avanza, por lo que los huesos son cada vez más frágiles. Por ello, es importante comenzar cuanto antes con el tratamiento. Aquí hay varias posibilidades:

Alimentación

En la osteoporosis una alimentación adecuada desempeña un papel fundamental en su tratamiento. Lo más importante es seguir las siguientes indicaciones:
  • Evitar un peso demasiado bajo (índice de masa corporal inferior a 20) porque esto favorece la osteoporosis.
  • Hacer ejercicio físico diario.
  • Administrar al cuerpo el suficiente calcio y vitamina D.
Con una alimentación rica en calcio puede disminuir el riesgo de una fractura ósea porosteoporosis. El calcio es además importante para la formación y la estabilidad de los huesos. En caso de osteoporosis lo mejor es una ingesta diaria máxima de 1.000 a 1.500 miligramos de calcio a través de la alimentación. Puede alcanzar este valor tomando alimentos ricos en calcio como queso, leche u otros productos lácteos. También la verdura como el brécol y la berza son ricas en calcio, incluso los frutos secos y los cereales integrales. Tras consultarlo con el médico puede además recurrir asuplementos de calcio para el tratamiento de la osteoporosis.
Milch im Glas
La leche contiene calcio y su consumo es muy beneficioso para prevenir la osteoporosis.
Es importante que el aporte de vitamina D sea el adecuado. La vitamina D contribuye a que el calcio se almacene en los huesos. El propio cuerpo se encarga de formar la vitamina hasta en un 90%, en cuanto entra en contacto con la luz del sol. Los alimentos contienen menos vitamina D, por lo que no podrá conseguir suficiente vitamina D solo con la alimentación. Dentro del tratamiento de la osteoporosis, el médico recomienda con frecuencia tomar preparados que contengan vitamina D.
Atención: los suplementos de calcio o los suplementos de vitamina D solo se tomarán tras consultarlo con el médico, porque las personas con cálculos renales no pueden tomar preparados de calcio.

Medicamentos

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
Si son necesarios medicamentos para el tratamiento de la osteoporosis, entonces las más adecuadas son las sustancias del grupo de los bifosfonatos (el alendronato o el risedronato, por ejemplo). Los bifosfonatos son químicamente similares a las sustancias propias del cuerpo que forman la estructura ósea interna. En el caso de osteoporosis se encargan de que aumente la densidad ósea y reducen así el riesgo de fracturas óseas. Si se quiere reducir especialmente el riesgo de fracturas vertebrales, puede ser útil tomar el antiestrógeno raloxifeno. Sin embargo, estas medidas deben ser valoradas por su médico, ya que estas medicaciones no están exentas de riesgos.
Las sustancias como la calcitonina y una terapia hormonal con estrógenos son alternativas en caso de que otros tratamientos de la osteoporosis no tengan éxito o no puedan ser utilizados en su caso. La calcitonina, una hormona que produce el cuerpo, frena la resorción ósea. La calcitonina puede mitigar los dolores derivados de fracturas vertebrales recientes en muchas de las personas con osteoporosis, pero puede tener importantes efectos secundarios. Los fluoruros también pueden utilizarse frente la pérdida ósea; no obstante, su efectividad no está clara todavía.

Terapia hormonal sustitutiva con estrógenos

Una vez que la masa ósea ha comenzado a reducirse, ya no es posible influir en la resorción mediante una terapia hormonal sustitutiva con estrógenos. Por lo general, se le administrará únicamente hormonas como terapia si también presenta molestias marcadas de la menopausia. La razón: en general tras la menopausia el riesgo de una terapia hormonal sustitutiva es mayor que su utilidad o beneficio. Por ello, la terapia con estrógenos solo se utiliza en mujeres con un elevado riesgo de fracturas óseas que no toleran ningún otro tratamiento contra la osteoporosis.

Deporte y ejercicio físico

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
En la osteoporosis también se recomienda, como parte deltratamiento, la práctica de deporte y ejercicio físico, porque puede influir positivamente en la evolución de los trastornos del metabolismo óseo. El ejercicio físico desempeña un papel importante en la formación y en la conservación de masa ósea y de su calidad. La razón: cuando se mueve, la tensión muscular y la fuerza de gravedad ejercen estímulos mecánicos sobre los huesos; en el hueso se produce una especie de “tira y afloja”. El hueso responde ante estos estímulos: se activa el metabolismo óseo y se forman nuevas células óseas y se mantiene más activa la remodelación ósea, manteniendo un hueso sano.
Por esta razón, las personas activas deportivamente apenas sufren de osteoporosis. Pero el deporte y el ejercicio físico no solo son importantes como prevención, sino que en el tratamiento de la osteoporosis programas de ejercicios específicos también pueden contribuir a conservar y formar masa ósea. Especialmente recomendable es la musculación y los denominados programas de ejercicios combinados. Estos últimos promueven no solo la fuerza, resistencia y el equilibrio, sino también su coordinación. La musculación ha demostrado ser especialmente efectiva: gracias a la musculación se generan grandes cargas de compresión y tracción en los huesos, como en un entrenamiento de resistencia puro, lo que estimula enormemente el metabolismo óseo.
Pero también algunos tipos de deporte como la marcha, la marcha nórdica, el taichi o la gimnasia, así como movimientos del día a día como subir y bajar escaleras, han demostrado su influencia positiva en esta enfermedad. Contribuyen a que pueda moverse de forma segura a pesar de la osteoporosis, para que tenga menos miedo de las caídas y, en consecuencia, se mantenga más activo, lo que a su vez es bueno para el metabolismo óseo.
Para el bienestar general y el sistema cardiovascular, también es recomendable el deporte en forma de natación o ciclismo. Ahora bien, este tipo de movimientos no favorece tanto la formación y conservación de la masa ósea y, por ello, son menos efectivos para el tratamiento de la osteoporosis. Así, en la natación la fuerza de gravedad queda suspendida, con lo que la tracción y compresión sobre los huesos es menor y, por tanto, se activa menos el metabolismo óseo.
La regla general es que si sufre de osteoporosis, hable con su médico antes e iniciar la práctica de un deporte. Su médico podrá dirigirle a terapeutas deportivos y fisioterapeutas formados. Precisamente en prácticas como la musculación es especialmente importante ejecutar los ejercicios correctamente y no sobrecargar los músculos ni los huesos. Esto es sobre todo fundamental cuando ya se han producido una o varias fracturas óseas.

Osteoporosis: Evolución

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
Con medidas preventivas adecuadas y con un tratamiento temprano puede influirse positivamente en la evolución de unaosteoporosis. De este modo es posible contrarrestar tanto su comienzo como su avance.
Una osteoporosis no tratada adopta una evolución progresiva y puede llevar a modificaciones permanentes:
  • Se producen cada vez más fracturas óseas.
  • La estatura se reduce.
  • Se forma una joroba (cifosis).
  • Aparecen dolores como consecuencia de las fracturas.
El dolor permanente por las fracturas, asociado a la limitada capacidad de movimientos, puede perjudicar considerablemente la calidad de vida de los afectados. La osteoporosis puede, además, dar lugar a que el afectado necesite ayuda externa. Precisamente en ocasiones de múltiples fracturas, las personas mayores deben acudir a una residencia debido a las limitaciones.

Complicaciones

Si progresa, una osteoporosis puede dar lugar a complicaciones como fracturas óseas, sin que se haya producido un accidente:
  • En las mujeres con osteoporosis acontecida tras la menopausia (la denominada osteoporosis posmenopáusica) las complicaciones se presentan por lo general en forma de fracturas vertebrales.
  • En el curso de la denominada osteoporosis senil, que afecta a ambos sexos, son frecuentes las fracturas del cuello del fémur.
En ancianos con osteoporosis se añade además el agravante de que debido a sus enfermedades cardiovasculares y a una capacidad de reacción ralentizada, sufran más caídas que cuando eran más jóvenes. La musculatura poco entrenada no puede frenar estas caídas: una caída sin protección de este tipo suele conducir en la osteoporosis a complicaciones en forma de lesiones y fracturas óseas.

Osteoporosis: Prevención

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
Se puede prevenir eficazmente la osteoporosis si se lleva unaalimentación sana, un estilo de vida equilibrado y se realiza suficiente ejercicio físico. Puesto que una osteoporosis ya existente es difícil de tratar, es muy importante la prevención a tiempo de la osteoporosis.

Alimentación y estilo de vida

Si se ha reducido la formación de masa ósea en las primeras cuatro décadas, esto favorecerá la formación a posteriori de una osteoporosis. Por ello, para prevenir la osteoporosis son importantes una alimentación adecuada y un estilo de vida saludable. Para favorecer la formación natural de los huesos hasta los 40 años y evitar al máximo una resorción ósea, es importante suministrar al cuerpo suficiente vitamina D y calcio. Se recomienda una cantidad diaria de calcio de aproximadamente 1.000 hasta un máximo de 1.500 miligramos; cantidad que puede obtener, por un lado, de alimentos ricos en calcio como el queso y la leche y, por otro, tras consultar con su médico sobre preparados de calcio en forma de complementos alimenticios en ocasiones especiales de probable déficit. Para que su cuerpo pueda formar suficiente vitamina D, permanezca al aire libre al menos 30 minutos diarios, para recibir luz del sol. Para ello no hace falta ropa fina: basta con que la cara y las manos estén al descubierto.
El alcohol y el tabaco favorecen la formación de osteoporosis. Por esta razón, es importante evitarlos al máximo y disfrutar de ellos moderadamente. Igualmente importante es que tome suficientes calorías si pesa poco, porque la falta de peso cuando se es joven aumenta el riesgo de osteoporosis, especialmente en las mujeres.

Ejercicio físico

Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias
Además de una alimentación equilibrada y de renunciar al tabaco y al alcohol, también se puede reducir el riesgo de padecer osteoporosis haciendo suficiente ejercicio físico, puesto que el deporte y la actividad física estimulan al cuerpo a formar células óseas y, con ello, a formar masa ósea.
Especialmente la musculación ha demostrado su eficacia en la prevención de la osteoporosis. Y es que quien levanta pesas en el gimnasio, estimula especialmente el metabolismo óseo, y con ello la formación de nuevas células óseas. Otras actividades físicas recomendables son la escalada, remar o ir al monte.
Asimismo, deportes como el tenis, el fútbol o el bádminton son buenos para nuestros huesos. Ahora bien, este tipo de deportes no son adecuados para todo el mundo porque, dependiendo de la intensidad, pueden ser muy duros para el cuerpo y pueden producirse pequeñas o grandes lesiones en músculos, articulaciones o ligamentos. Por ello, para personas de avanzada edad y personas con sobrepeso, se recomienda sobre todo dejarse asesorar por un terapeuta deportivo antes de coger la raqueta. Lo mismo ocurre para las personas deportistas que hace años que no realizan ninguna actividad física.
Pero también los movimientos de los deportes de resistencia como la marcha nórdica o el footingluchan contra la osteoporosis. Si bien es cierto que no estimulan el metabolismo óseo tan intensamente como los deportes de fuerza, sí estimulan los huesos y, además, pueden prevenir de forma efectiva otras enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes y los desórdenes del metabolismo lipídico.
El ciclismo y la natación no son, por el contrario, tan adecuados para prevenir la osteoporosis, porque ejercen menos comprensión y tracción sobre los huesos. Lo ideal es una mezcla sana de todas las formas mencionadas de ejercicio físico y completarlo con prácticas como la gimnasia, el taichi o el yoga. De este modo, entrena todas las áreas de la condición física: fuerza, resistencia, coordinación, agilidad y equilibrio, reforzando así su cuerpo no solo contra la osteoporosis, sino también contra otras muchas enfermedades.








sábado, 18 de agosto de 2012

La WII como Terapia para las Personas Mayores y Rehabilitación




La Wii-Therapy, Wii-Hab o terapias basadas en Nintendo Wii, son otra manera de aprovechar este videojuego para que las personas puedan mover su cuerpo a la vez que se divierten… una ventaja con respecto a las demás consolas, donde sólo tienen que apretar botones (sin mover el resto del cuerpo). Algunos centros para personas con discapacidad física o mental, gimnasios y hasta hogares de la tercera edad están utilizando el Nintendo Wii para realizar terapias y promover la actividad física y mental de sus pacientes. En vez de sentarlos a jugar Bingo, cartas o cualquier otra actividad sedentaria, el Nintendo Wii puede ayudarlos a mover su cuerpo (actividad física), pensar en el cumplimiento del objetivo del juego y divertirse (actividad mental). El Wii hace todo esto posible y sin que las personas tengan que salir de sus habitaciones. La finalidad de estas terapias basadas en Nintendo Wii es complementar y no reemplazar las que ya se están utilizando.



viernes, 17 de agosto de 2012

El tiempo libre de las personas mayores a través de la animación sociocultural representado como una “educación formal no escolarizada


La evolución de la educación no formal nos lleva a reconocer que las primeras referencias a la 
misma las encontramos en la Educación Popular, que surge a finales del siglo XIX, por medio de la Iglesia y el Estado. Desde ese momento hasta nuestros días se han producido numerosos acontecimientos que han llevado a consolidar los estudios de Educación Social como un intento de dar respuestas a las necesidades sociales desde la vertiente educativa no formal,  como uno de los desafíos más importantes de las sociedades del siglo XXI. Esta intervención, que se viene produciendo desde este ámbito no formal, abarca cuatro grandes líneas de actuación, destacándose la educación especializada, la educación de adultos, la 
animación sociocultural y la formación laboral, que a su vez, se dirigen a una gran diversidad de grupos de población y género, entre los que podemos incluir la atención a la infancia y familia.; a la juventud; a los adultos; a discapacitados; a personas mayores, a situaciones de conflicto social y marginación, entre otros.  

En este sentido, destacamos la importancia del tiempo libre que tiene lugar a lo largo de la vida, incidiendo en el grupo de personas mayores, que tras la jubilación posee un mayor tiempo libre, decidiendo qué quiere hacer con dicho tiempo. Para ello, es necesario tener bien presente las políticas de atención social que deberán potenciar y garantizar las dimensiones que permitan la mejora de los parámetros de bienestar y calidad de vida en las personas de edad. Así pues, se subraya el Plan Gerontológico Nacional (2000) como un importante instrumento de actuación que permite establecer las líneas de intervención en el desarrollo de las personas mayores, destacándose en nuestro caso, el área IV, denominada de Cultura y 
Ocio, donde se pone de relieve la importancia del acceso de las personas de edad a la educación formativa y al caudal cultural, tratando de incrementar el disfrute, por parte de las mismas, de todas las facetas de la vida cultural del país. 

Por tanto, centramos nuestro objeto de estudio en las actividades de animación sociocultural que realizan las personas mayores, siendo estas actividades el instrumento de integración de este colectivo en el progreso de la sociedad, analizando como se produce la educación en y para el tiempo libre a través de una institución no formal denominada “Aulas Culturales para Mayores”.  

Animación sociocultural y personas mayores Cuando hablamos de ASC hacemos referencia a una concepción de la educación que se produce durante el tiempo libre. Aunque es habitual hablar de actividades de tiempo libre en las personas para referirse a las prácticas educativas de la ASC en los  distintos sectores poblacionales. Ander-Egg (2000,  p. 100) la define como “un conjunto de técnicas sociales que, basadas en una pedagogía participativa, tiene por finalidad promover prácticas y actividades voluntarias que con la participación activa de la gente, se desarrollan en el seno de un grupo o comunidad determinada, y se manifiestan en los diferentes ámbitos de las actividades socioculturales que procuran el desarrollo de la calidad de vida”. Para la ASC las actividades son un medio con el que se cuenta para alcanzar su objetivo último que es educar en y para el tiempo libre y el ocio, ya sea a través de una entidad o no, siendo nuestro caso una institución no formal denominada “Aulas Culturales para Mayores”.  

En estas prácticas, es necesario destacar que el ser humano desde  siempre ha estado muy 
preocupado por el tiempo, siendo una constante en su devenir histórico, sobre todo ha estado muy inquieto por la pérdida del mismo. El tiempo es un fenómeno que marca el acontecer de toda persona, que viene manifestándose a través de dos momentos bien diferenciados que marcan la inquietud y la conducta del sujeto, uno es el tiempo de trabajo y otro es el tiempo de no trabajo, donde se ubica el tiempo libre que dedica la persona para expansionarse y divertirse realizando actividades de entretenimiento lúdico y/o culto. 

La cantidad de tiempo libre disponible varía a lo largo de la vida. Durante la infancia y la juventud resulta ser más amplio, reduciéndose al incorporarse a la población laboral para, por último, volver a ampliarse en la fase final de nuestra vida, tras la jubilación. En este sentido, cabe destacar que en la etapa infantil y en la de jubilación es donde se posee un mayor tiempo libre con una gran diferencia entre ambas, ya que en el periodo infantil los mayores dirigen el tiempo libre de los pequeños y en la etapa de jubilación son éstos los que deciden qué quieren hacer con su tiempo libre, siendo éste el objeto de nuestro estudio. 

Las Naciones Unidas establecen el término de  "Personas de Edad" para referirse a un amplio colectivo con una clara disminución en sus capacidades a nivel general, señalando los 60 años como el comienzo de esta etapa, aunque no es homogéneo para todos los países. La Unión Europea establece una diferencia entre la "tercera edad", que comienza a los 65 años y finaliza a los 80 años, y la "cuarta edad", a partir de los 81 años hasta el final de sus días, matizando entre los que no han llegado a los 100 años, que requieren servicios sociales, sanitarios y ayuda económica, y los centenarios.  

A lo largo de la historia, las visiones que se han producido sobre el envejecimiento son muchas y variadas, y van desde enfoques tradicionales, con una imagen negativa de los mayores, hasta las visiones más actuales que proporcionan nuevas formas de concebir la vejez. Este periodo se puede definir como una etapa vital que “no es solamente una cuestión de edad cronológica, deterioro físico, psicológico o social, de estado civil, de situación laboral…, sino que por el contrario es un estado de ánimo, de dinamismo y de actitud ante la vida”  (Mingorance, 2003), lo que nos lleva al concepto de Envejecimiento Activo. Término que 
resurgió en los años 80 en Estados Unidos como envejecimiento productivo, con un enfoque más positivo a esta circunstancia; mientras que en Europa nace en  los años 90, bajo la influencia de la Organización Mundial de la Salud que enfatizó la relación vital entre la actividad y la salud, poniendo énfasis en la calidad de vida y bienestar mental y físico de las personas.  

Esto nos lleva a destacar que la población envejece, como consecuencia de ello, en el 2050 se prevé que la población de personas mayores alcance los 2.000 millones, frente a los 600 que había en el año 2000 (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales-ONU, 2002). Las políticas de atención social deberán potenciar y garantizar las dimensiones económica, sanitaria, social y cultural, desarrollando programas y estableciendo instituciones que permitan la mejora de los parámetros de bienestar y las condiciones de vida de las personas mayores. En este sentido, la Constitución Española (1978, art. 50), manifiesta que  “los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante  un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”; y el Plan Gerontológico Nacional (2000) como marco de intervención para las personas mayores, diseñado en cinco áreas de trabajo: pensiones, salud y asistencia sanitaria, servicios sociales, cultura y ocio, y participación. El análisis realizado del Área IV “Cultura y Ocio”, pone de relieve el bajo nivel de formación de los mayores, lo que limita su capacidad de participación en los diversos aspectos de la vida comunitaria. Por tanto, en esta área se busca facilitar el acceso a la educación formativa y cultural mediante actividades ofrecidas en las instituciones y centros gerontológicos; incrementar el disfrute por parte de las personas 
mayores de todas las facetas de la vida cultural del país, propiciando su presencia en actos de la sociedad, favoreciendo los desplazamientos urbanos e interurbanos y disfrutando de los bienes culturales nacionales e internacional. En definitiva, se trata de llevar a cabo la ASC como instrumento de integración de este colectivo en el progreso de la sociedad. 

Lo que se pretende es que los mayores vivan el tiempo libre en términos de ocio creativo, teniendo en cuenta aquel viejo pensamiento de Cicerón «las personas que no tienen recursos interiores que les permitan vivir una vida buena y feliz, encuentran que toda edad es una carga». Asimismo, se pretende que estén presentes en una sociedad solidaria y liberadora. Por todo ello, las líneas conductoras que guían los objetivos en este área tienen una doble vertiente: conseguir que los mayores accedan a los bienes culturales de nuestro país e ir modificando los esquemas sociales para que se valore el patrimonio moral, cultural y cívico de los mismos, de modo que  se llegue a considerar como algo altamente positivo para toda la 
sociedad. 

Estos parámetros dan lugar al término calidad de vida, que ha sido formulado por una gran 
diversidad de autores que han tratado de explicar que es un concepto multidimensional que se produce en contextos determinados, con perfiles concretos (tercera edad…), donde se deben recoger los aspectos objetivos y subjetivos que experimenta la persona mayor. Por lo tanto, la calidad de vida se define como el bienestar y la satisfacción personal que experimenta  un sujeto en las actividades de su vida diaria (Mingorance, 2002a) abarcando el desarrollo integral de la persona.  

jueves, 16 de agosto de 2012

INSOMNIO EN EL ANCIANO


¿Cuál es su importancia?

Los trastornos del sueño son problemas frecuentes e importantes en el anciano, y de ellos el más relevante es el insomnio. Siendo más frecuente, entre los ancianos, las mujeres, los individuos con un status socieconómico bajo y sujetos con trastornos psicológicos concomitantes.
Se ha demostrado, que su frecuencia aumenta con la edad, de forma que más del 50% de las personas mayores de 65 años que viven en su domicilio, refieren tener problemas habituales con el sueño cuando son interrogadas, llegando a alcanzar cifras de alrededor de 2/3 en el caso de ancianos institucionalizados.
Si bien es reconocido que el sueño reconstituye y que la consecuencia más importante de la falta de sueño es un aumento de la somnolencia diurna, su importancia radica también en que incide en el estado general de salud causando irritabilidad, mal humor, falta de concentración, deterioro de la memoria y, por consiguiente, disminuyendo la salud física y mental, con un intenso efecto negativo sobre la calidad de vida del anciano. Asociándose además, a un incremento de la morbi-mortalidad con disminución del grado de alerta, causando por ejemplo accidentes de tráfico.
Además no se debe olvidar, que estas alteraciones del sueño, provocan un uso más bien indiscriminado de fármacos para dormir, ocasionando una de las causas más comunes de reacciones adversas a fármacos entre los ancianos.

¿Cuándo hablamos de Insomnio?
Aunque existen varias definiciones académicas, en términos prácticos, este trastorno del sueño por defecto, se puede definir como: "Una dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo o incluso un despertar precoz, acompañados de una sensación insuficiente o no reparadora, que se presenta por lo menos 3 veces en una semana durante un mínimo de 1 mes, con las consiguientes repercusiones sobre la vigilia diurna, lo suficientemente graves, para dar lugar a cansancio diurno y otros síntomas observables"
El insomnio se puede clasificar de varias formas, teniendo especial interés práctico valorarlo en función de su severidad y duración. Así se habla de:
  •  Insomnio transitorio:Su duración es inferior a una semana. Suele ser autolimitado y con un claro desencadenante, que en el caso de los ancianos, suelen ser los cambios de domicilio o dormitorio o las enfermedades agudas intercurrentes.
  •  Insomnio de corta duración: Su duración se mantiene durante un máximo de 3-4 semanas. Frecuentemente su factor desencadenante es un trastorno afectivo-emocional, como la perdida de un ser querido o problemas con familiares o amigos. Ocasionalmente esta causado por problemas serios orgánicos agudos. Hay que tener en cuenta que muchos de ellos pueden cronificarse.
  • Insomnio crónico: Es aquel que tiene una duración mayor de 4 semanas, incluso pudiendo durar meses o años. Aunque algunos tienen una causa orgánica reconocible, suelen plantear problemas tanto de severidad como de conocer su causa. Dentro de este grupo, se incluye el ocasionado por fármacos, alcohol, trastornos psicológicos, alteración del ritmo vigilia/sueño, y el llamado "condicionado", que se caracteriza por tratarse de sujetos que tienen tendencia a dormirse en determinadas situaciones como, al ver la televisión, presentando después dificultades para conciliar el sueño por la noche.

¿Cuáles son las causas del Insomnio en el anciano?.

En la mayor parte de los casos es de etiología multifactorial.
Por eso, ante un anciano con quejas de dormir menos, de despertarse varias veces por la noche, de despertarse demasiado pronto por la mañana y de tener sueño durante el día y consecuentemente dormir la siesta, se deben investigar el conjunto de factores o causas que pueden desencadenar o agravar el insomnio del anciano, como son:
Cambios fisiológicos del ciclo vigilia/sueño con la edad:  
Tal vez, el factor más significativo es que la arquitectura normal del sueño cambia con el envejecimiento.
  • Con el paso de los años, se dedica menos tiempo a las fases reconstituyentes (NREM), de forma que hay una disminución gradual de la proporción de las fases de sueño lento y profundo (fases 3y4), con lo que la proporción de sueño lento no supera el 10% del sueño nocturno en los mayores de 60 años. Predominando el sueño ligero (fases 1y2).
  • Alteración de la calidad y cantidad del sueño REM (onírico).
  • Aumento de la frecuencia y duración de los despertares nocturnos (entre 8 y 40 despertares por noche, que representan 1ó2 horas de vigilia nocturna). Siendo los despertares debidos a un sueño ligero, susceptible de ser interrumpido por estímulos internos y externos.
  • La duración total del sueño disminuye gradualmente, ya que a partir de los 50-60 años se duerme menos tiempo, con un sueño de peor calidad, al cursar con frecuentes interrupciones. Así en líneas generales, el anciano suele dormir un promedio de 6 horas nocturnas y 1-2 horas diurnas frente a las 7-8 horas nocturnas de un adulto normal. Aunque el tiempo en la cama en el anciano se prolonga, estando un promedio de 8,5 horas en ella. Aumenta el número de siestas durante el día. Existiendo mayor somnolencia y fatiga diurna.
Por tanto, se puede afirmar que lo que disminuye con la edad no es la necesidad de dormir sino la capacidad de dormir.
Otro hecho es que, con la edad, ocurren cambios en nuestro reloj biológico o ritmo circadiano. De tal manera, que a medida que envejecemos se adelanta, produciendo un adelanto de la fase de sueño, de ahí que muchos ancianos se quejen de despertarse pronto por la mañana y ser incapaces de volver a dormirse.  
Estas personas empiezan a sentir sueño al final de la tarde, alrededor de las 8-9, despertándose de madrugada. Por lo cual, aunque retrasen su hora de acostarse seguirán despertándose de madrugada. Significando que solo duermen de 5-6 horas, según su reloj biológico adelantado
Estos ancianos requieren como mejor tratamiento la exposición a la luz solar de mediodía o de primera hora de la tarde.
Trastornos primarios del sueño:
Hay 2 trastornos primarios del sueño de elevada frecuencia en el anciano que pueden manifestarse como insomnio con frecuentes despertares nocturnos y somnolencia diurna, como son:
  • Síndrome de Apnea del sueño (SAS):
    Aunque en estos casos la hipersomnolencia diurna es más típica, pueden manifestar como queja primaria el insomnio. Ocurre en un 28% de los varones y un 19% de las mujeres, mayores de 65 años. Siendo individuos que no pueden respirar, con episodios de cese de la respiración (Apnea) de 10 segundos hasta 1 ó 2 minutos, y dormir al mismo tiempo. Pudiendo existir de 10-15 a más de 100 episodios respiratorios por hora de sueño.
    Debe ser sospechado en ancianos, sobre todo varones que roncan, obesos, hipertensos, con un sueño fragmentado y no reparador, lentitud mental y falta de concentración.
    Su importancia radica en que estos pacientes tienen un riesgo aumentado de morbi-mortalidad cardiaca y cerebrovascular. Ante la sospecha, sería aconsejable remitirlos, a la consulta de un neumólogo para conocer sus causas, valorar un estudio polisomnográfico, y establecer un tratamiento, bien sea higiénico como perder peso, farmacológico, un aparato de presión continua positiva en la vía aérea (CPAP), o incluso quirúrgico, según su origen y gravedad.
  • El Síndrome de piernas inquietas:
    Aparece antes de dormir y se caracteriza por una urgencia irresistible de mover las piernas, lo que le obliga a cambiar de forma permanente de posición y suele asociarse a las mioclonías nocturnas, que son movimientos periódicos de las piernas mientras duerme de 2-4 segundos de duración y repetidos cada 20-40 segundos. Cada movimiento va seguido de un breve despertar. Ocurre en un 30-45 % de los ancianos. Si se manifiestan con clínica, se descartarán entre otras: uremia, diabetes, enfermedad de Parkinson, fármacos…Su tratamiento es difícil y con efectos variables.
Trastornos del sueño secundarios:
  • Enfermedades médicas:
    Cualquier enfermedad lo suficientemente grave puede romper el ciclo vigilia/sueño. Siendo los mecanismos habituales por los que éstas causan insomnio: el dolor como en enfermedades neoplásicas u osteoarticulares; disnea como en enfermedades cardiorespiratorias; frecuencia urinaria (un 20% de los despertares de > de 5 minutos en los ancianos es causado por el deseo de orinar) como en enfermedades endocrinas o prostáticas; disconfort nocturno como la dispepsia, y otros síntomas que interfieren con el sueño normal.
  • Enfermedades neuropsiquiátricas:
    Como la demencia y la depresión. Las pesadillas, son frecuentes en ancianos con infartos lacunares cerebrales, enfermedad de Parkinson que toman levodopa, o en ancianos que toman fármacos que actuan sobre la fase REM del sueño como los antidepresivos tricíclicos, propanolol, esteroides, quinidina.  
  • Uso de Fármacos y otras sustancias:
    Casi todos los fármacos pueden afectar al sueño. Teniendo en cuenta que la mayoría de los ancianos toman una o más medicaciones los efectos se pueden sumar y aún multiplicar, o bien porque los fármacos actuen directamente sobre el sueño como s la teofilina, antihipertensivos de acción central, fenitoína, Beta- bloqueantes, uso crónico de fármacos hipnótico-sedantes…etc, o bien a través de mecanismos farmacológicos indirectos como la nicturia que causan los diuréticos o la hipoglucemia por mal ajuste de los antidiabéticos orales.
  • El alcohol, tabaco y cafeína, son estimulantes, cuya acción puede durar más de 12 horas. Aunque existen variaciones individuales, los ancianos por su metabolismo suelen ser más sensibles a sus efectos.
Otros:
Incluyen malos hábitos de sueño, factores ambientales, problemas sociales, situaciones de stress, o falta de adaptación a cambios en el estilo de vida.

¿Cómo abordar el insomnio en el anciano?

Algunos ancianos o sus familiares piensan erróneamente que la somnolencia diurna es normal en la vejez, así como creen que las personas mayores necesitan dormir menos, por lo que puede influir en que no informen de sus problemas a su médico. Esto hace que, junto a que los ancianos suelen sobrevalorar o infravalorar la duración y calidad de su sueño, sea a veces difícil detectarlos, y por tanto establecer su tratamiento.
En primer lugar, en cuanto a su diagnóstico:
  • Es fundamental la colaboración del paciente anciano insomne, su pareja y su familia.
  • Primero consultando a su médico si observa, dificultades para conciliar el sueño, despertares tempranos por la mañana, ronquidos, pesadillas, bruxismo, tirones en las piernas y golpes en la cama, hipersomnolencia diurna, automedicación nocturna. También, a través de un "diario del sueño", donde se reflejara el número total de horas de sueño, la dificultad para conciliar y mantener el sueño, los despertares precoces, el nivel de actividad del día siguiente, las siestas diurnas, la rutina al levantarse y al acostarse; relacionados con el sueño durante las 24 horas del día en un periodo de 2 a 3 semanas.
  • Cabe mencionar, que los estudios polisomnográficos en el anciano, se recomiendan en situaciones especiales.
En segundo lugar, en cuanto al tratamiento:
La resolución de los factores predisponentes o precipitantes es el primer paso fundamental en el manejo del anciano con insomnio. Considerando posteriormente las medidas farmacológicas y no farmacológicas.
  • Medidas no farmacológicas:
    Es importante que los ancianos sepan que con el paso de los años normalmente ocurren cambios en las pautas del sueño, de ahí que se debe insistir, en que en primer lugar se debe recurrir a la corrección de los malos hábitos del sueño, mediante unas recomendaciones de "higiene del sueño", ya que una gran mayoría de las quejas de los ancianos insomnes se van a poder solucionar si las realizan.

    Recomendaciones:  
    • Mantenga horarios regulares, tanto para acostarse como para levantarse.
    • Duerma solo lo necesario para encontrarse descansado y despejado al día siguiente. Limite la presencia en la cama a un máximo de 8 horas.
    • Durante el día, limite las siestas a un tiempo máximo total de 30 minutos. Evite dar cabezadas durante el día.
    • Intente realizar ejercicio moderado y continuado durante el día (caminar es suficiente), aunque no en las horas inmediatamente anteriores al acostarse.
    • Reserve el dormitorio exclusivamente para dormir.
    • Procure que el dormitorio sea tranquilo y sin exceso de luz, con una temperatura agradable. En una cama confortable, con un pijama adecuado.
    • Cuide su alimentación, de forma que separe la hora de acostarse de la cena, ni se vaya con hambre a la cama. Tomese un vaso de leche templada.
    • Evite o disminuya sustancias estimulantes, como café, alcohol, te, chocolate, bebidas de cola, sobre todo 6 horas antes de acostarse.
    • No se esfuerce demasiado en intentar dormir, si después de 30 minutos de estar en la cama es incapaz de conciliar el sueño. Levantese y realice alguna actividad relajante como leer, darse una ducha de agua templada, hasta que sienta de nuevo sueño. Evite estar viendo las manecillas del reloj.
    • Limite la ingesta de líquidos previa a irse a la cama, así evitara los despertares nocturnos para ir al baño. 
  • Medidas farmacológicas:
    Solamente cuando lo anterior no haya dado resultado se recurrirá a ellas. La prescripción de Benzodiacepinas de vida media corta o de otros fármacos, además de realizarse a la más baja dosis, solo se hará en el caso del insomnio transitorio o el de corta duración, o a corto plazo en el insomnio de tipo crónico, de forma intermitente. No se automedique, confíe en su médico y siga sus indicaciones.

lunes, 13 de agosto de 2012

En Ciudad Bolívar funciona una escuela de arte para los abuelos


Ellos invierten su tiempo libre en actividades lúdicas relacionadas con danza, pintura y poesía.



Al ritmo de música colombiana, los 155 beneficiarios de la Escuela Artística del Adulto Mayor se rebelaron en contra del abandono al que los tenía sometidos su comunidad. 

Nunca han buscado beneficiarse de un potencial asistencialismo estatal. Al contrario, la meta del proyecto Escuela Artística del Adulto Mayor busca aprovechar la experiencia, el ingenio y la creatividad de este grupo de personas para desarrollar alternativas de vida e incluso buscar actividades que les permitan conseguir algunos recursos para su sostenimiento.

Para la fundadora de la iniciativa, Aura del Carmen Calimán, "la sociedad no está preparada para atender al adulto mayor. La actitud de los jóvenes es de rechazo e indiferencia, que termina por afectar la moral y la autoestima de los ancianos que son, sin duda, la base de la sabiduría".

Además de las actividades que se programan para el esparcimiento de los adultos, se realizan cursos de capacitación para el mejoramiento de algunas competencias laborales por lo que reciben cursos de panadería, empaques, aseo, ensamble de objetos y piezas artesanales.Esta fue una de las 10 experiencias de trabajo comunitario que acaban de ser exaltadas con el Premio Cívico por una Ciudad Mejor, que lideran la Fundación Corona, Plan y EL TIEMPO Casa Editorial.